lunes, 7 de abril de 2014

20 años no es nada

Se cumplen 20 años. En los medios de comunicación, por primera vez desde los años 90 se vuelve a oír hablar de Ruanda. Por el mismo motivo que hace 20 años: el genocidio.

Cuando yo le digo a la gente que vivo en Ruanda, me miran con los ojos abiertos, y veo que por un momento se evaden, tratando de visualizar lo que puede ser Ruanda hoy en día. Me da la sensación, por el tipo de comentarios que me dicen después, que lo que se imaginan es a mí en algún tipo de erial o de sabana africana rodeada de tipos con taparrabos y machetes en la mano, y con ganas de utilizar esos machetes.

Para empezar, Ruanda es verde. No es árida, es bastante fértil. Hay una zona pequeñita de sabana al oeste, en la frontera con Tanzania que es parque natural y se llama Akagera. Ya os he ensenado alguna foto del sitio en posts anteriores.

Ruanda está lleno de colinas. Lo llaman el país de las mil colinas, por lo general la tierra es roja y arcillosa, cubierta de hierba verde, casi fluorescente de lo verde que es y esta cultivada desde los valles, hasta la cima de las colinas. Aquí la gente cuando va a trabajar al campo, es lo mismo que decir que va de escalada, prácticamente. El paisaje es precioso. Increíble. La zona de los volcanes es de lo más bonito que yo he visto en mi vida.

La gente no vive en casas de paja. Los techos de paja, están de hecho, prohibidos, porque se considera que promueven enfermedades. La gente vive en casas de madera recubierta de adobe, si son muy pobres, de ladrillo de adobe recubierto de cemento, en su mayoría, y si se lo pueden permitir, en casas hechas de ladrillo cocido. La mayor parte de las casas tienen techo de tejavana metálica. La teja existe, pero es bastante cara. Dentro de las casas, hay habitaciones, con camas, con su mosquitera (el gobierno ha repartido bastantes), un saloncito donde tienen los sofás y una mesita. Se cocina fuera de la casa, con carbón. La letrina, también esta fuera. La mayor parte de la gente no tiene un espacio de ducha, se limpian con el agua que traen de la fuente. Beben el agua que traen de la fuente. Si son de nuestro proyecto o están muy concienciados, echan cloro a esa agua o la hierven, porque les hemos dado mucho el coñazo con eso durante meses y meses, hasta que nos han hecho caso. Otros beben agua que viene de sitios que ni os imaginaríais…

La ciudad de Kigali es pulcramente limpia. Voy a repetir esto: pulcramente limpia. Vienen líderes de todos los países africanos para ver los niveles de higiene de la ciudad de Kigali, porque la mayoría de urbes africanas, -entre vosotros y yo-, son bastante guarrillas. En Nairobi esta la zona de chabolas más grande de África, -Kibera-, que en niveles de higiene, no está muy boyante; Johannesburgo, muy limpito el centro, pero en las chabolas, ídem de lienzo; Kinshasa, no tiene zona de chabolas, per se, pero le llaman “la poubelle” o la basura en francés, así que no os digo más.

No se visten con taparrabos. Los hombres visten con pantalón y camisa, corbata y chaqueta, si tienen. Dan mucha importancia a los zapatos. Casi siempre tienen un toque de diseño. Las mujeres visten con pantalones pitillos, que ahora están de moda, o faldas y traje si trabajan en bancos y cosas así. Se ponen paño africano si es una ocasión especial, o si son mujeres del medio rural. A los ruandeses les gusta cuando vistes bien y te lo dicen por la calle: “bien habillée!”. No les gusta cuando vas mal vestido. No entienden la filosofía que subyace entre los jóvenes jipis que vienen de voluntarios con sus bombachos y camisetas de algodón con agujeros. No entienden que si eres blanco, y tienes dinero, no te vistas bien, pero son educaditos y se lo callan. Alguien decía que la primera vez que vienes a África, te vistes de Coronel Tapioca, y la segunda vez, te traes tu mejor traje.

La vida es tranquila. A veces demasiado tranquila. Kigali es de las ciudades más seguras, del continente, sin duda, y del mundo, me atrevería a decir. La supervisión policial diurna y la militar nocturna, hacen que poco ocurra sin que lo sepan las fuerzas de la ley. Para lo bueno y para lo malo, el control está ahí.

Los machetes se utilizan como herramienta para el jardín, o para otro tipo de trabajos domésticos. Como la hoz, o como la azada.

La gente tiene cicatrices, en el cuerpo, las que se ven, y en el alma las que no se ven. Las que no se ven son las más profundas. Pero la coraza del pragmatismo les ha hecho seguir adelante, y avanzar. En un país tan pequeño donde las víctimas no se pudieron esconder de los verdugos, ahora los verdugos no se pueden esconder de las víctimas. Pero han pasado 20 años, y la sensación que yo tengo es que ahora todos son un poco víctimas, solo que unos más que otros. Los que mataron porque quisieron, tienen que vivir con su conciencia; los que mataron porque les obligaron, tienen que vivir con sus demonios; los hijos de estos, tienen que vivir con la vergüenza; los que huyeron, tienen que vivir con sus historias truculentas del camino; los que fueron atacados, tienen que vivir con sus pesadillas y sus flashbacks; los hijos de estos, tienen que vivir con sus raíces en otro país.

Todos tienen en común su memoria, a veces fiel, a veces traicionera, pero que les proporciona las imagenes en flashback de lo que les ocurrió a partir del 7 de abril de 1994, aun han de pasar unos cuantos años para que puedan curarse esas cicatrices, porque al fin y al cabo, 20 años no es nada.

viernes, 28 de marzo de 2014

Ernesto "Che" Guevara y su revolución congoleña

Creo que esto nunca os lo he contado. Supongo que a muchos de vosotros os gustará saberlo. El Che estuvo en Congo. El fantástico y venerado Ernesto Guevara vino al continente africano en 1965, -cuando a Patrice Lumumba los gringuitos y algún que otro congolufo ya le habían hecho entregar la cuchara prematuramente-, porque un movimiento de liberación le había pedido ayuda para luchar contra el gobierno de Tshombe. El tipo abandonó su vida acomodada (recordemos que Fidel Castro ya era Primer Ministro en Cuba por esa época) y se fue él mismo, para asombro de los libertarios, que calculo que les interesaba más la pasta que les pudiera mandar por Western Union (o el equivalente de la época), que su presencia, que aunque muy motivadora, probablemente exigía más compromiso, entrega, orden y concierto del que los revolucionarios congoleños tenían en ese momento, vamos, digo yo. Al margen del cristo que había montado en el país por aquella época tras la muerte del presi y héroe nacional por antonomasia, y en el mundo en general, con guerras frías y demás.



Los muy forofos del argentino que conocen su vida al detalle, me lo han comentado. Porque forofos de Congo que siguen la trayectoria del país al detalle conozco pocos. - El Che estuvo en Congo, no? - Se fue de allí porque vio que hacer la revolución era imposible, no?




Es como la gracieta. Ni el propio Che pudo con el Congo. El Congo pudo con él y se tuvo que ir por donde llegó porque vio que no había manera. Esto engorda el ya de por si pesado bagaje de desesperación y resignación unido a este país. Nada funciona, no se puede hacer nada, todo sigue igual. Es como lo que os contaba en el post "Hablemos de peras" hace unos años, que la ironía en el país es tan grande, que en Kinshasa, el parque de bomberos se incendió, porque los propios bomberos no llegaron a tiempo para salvar su propio edificio.

Recientemente ha caído en mis manos el libro: "Pasajes de la lucha Revolucionaria" que precisamente es el diario del señor Guevara en el país en cuestión, y aunque no me considero una especial admiradora del Che, me gusta como empieza el libro: "Esta es la historia de un fracaso" y me he propuesto devorarlo. No sé qué tenemos los cooperatas con los fracasos. Debe de ser la experiencia que te da el terreno. Una persona que trabaja en una ONG quiere que le cuentes los logros de tu proyecto, bla, bla, pero sobre todo quiere que le cuentes las dificultades. Porque los logros que has obtenido son el marketing y lo que pones en el power point para el financiador y para los socios, y en la publicidad de la tele para conseguir nuevos socios; pero las dificultades son la realidad pura y dura de terreno, y cómo a pesar de todo, has podido con las dificultades, has ejecutado el proyecto y has conseguido tus objetivos, es fruto del ingenio y de las buenas ideas que han hecho que, con muy pocos medios, hayas conseguido los logros que van en el power point. Y eso es lo que queremos saber, porque quizá nos sirva en el día de mañana.

Comentábamos una amiga y yo que la figura del Che de las camisetas es parece ser, la imagen mas mainstream del mundo, mas que Marilyn Monroe o Andy Warhol. Imágenes del Che se ven por todas partes, en los matatus de África, y en los posters de Asia, en los bares de América y en las camisetas de Europa y en las de Oceanía también. El tipo mueve masas. Pero se fue del Congo, che. Qué lástima, che. Tshombe estuvo menos en el poder que un caramelo en la puerta de un colegio, y a finales del 65 Kasavuvu lo mando a Parla (literal, porque Tshombe huyó a España) y después Mobutu Sese Seko tomó el poder, como ya sabéis, por muuuuchos, muuuuchos años, como en los cuentos de hadas. Y de aquellos revolucionarios congoleños nadie ha oído hablar, y el Che tuvo la historia de su fracaso personal revolucionario.



Si el Che estuviera vivo y pudiera hablar con él, le diría que no se preocupe. Le diría que todos hemos fracasado en Congo, hasta la fecha, nadie ha cambiado nada, y lo que cambia, cambia para peor. Le diría que no fue culpa suya, es un país difícil, que no se lo tome tan a pecho. Mal de muchos, consuelo de tontos, etc. Le diría también gracias, yo creo, por intentarlo. Porque ya estaba el hombre aposentado y no tenia por qué complicarse la vida, y se la complicó. La congoleña que llevo dentro aprecia el gesto. A pesar del fracaso, su imagen esta en todos los matatus del continente, los africanos le aprecian y aunque nada cambió, les sigue molando llevar tu camiseta. Porque tiene el punto romántico, que te deja soñar sobre lo que pudo ser y no fue. Así que Che, gracias, che.




Fotazas


National Geographic ha publicado un articulo sobre Congo. Si no queréis leerlo porque es muy largo, al menos os recomiendo hacer clic aquí, para ver las fotos que son espectaculares. Analizan el cambio de mandato de la MONUSCO, que ahora les permite atacar y no solo defender, y si este cambio de mandato ha tenido o no un efecto positivo en la defensa del pueblo congoleño.

jueves, 20 de marzo de 2014

Lagos y volcanes







Intimo y personal

Finales de marzo de 2014 y me aventuro a decir que éste será un año un tanto extraño para mi en la soleada ciudad de Kigali.

No es un secreto que en principio, es mi ultimo año aquí, y lo mismo que para mi, para muchos otros amigos expats  que finalizan esta etapa de su vida. Así que habrá muchas despedidas.

Cuando eres un expat, aprendes a despedirte. A la fuerza. Te despides de un montón de personas a las que aprecias en cortos espacios de tiempo. Yo llevo en Kigali tres años y medio y me he despedido sin exagerar de al menos 15 personas que han sido muy importantes en mi vida aquí y como de otras 60, que no lo han sido tanto o lo han sido en menor medida.

Convendréis conmigo en que son muchas despedidas.

Puedo hacer hasta un refrán de ello: "No por mucho despedirte, la despedida se vuelve fácil". Despedirse apesta. Es lo peor. Somos todos nómadas, así que cuando te despides de la gente de aquí, no sabes si algún día volverás a Ruanda y cuando te despides del resto de expats, no sabes si algún día, podréis ser tan afortunados de coincidir en algún punto del planeta, porque uno esta en Roma, otro en Jakarta, otro en Dakar, otro en Melbourne, etc. y tu no tienes ni idea de donde vas a acabar...

Las despedidas de los expats, son despedidas, con todas las letras de la palabra despedida, en mayúsculas.

La experiencia me ha enseñado que con aquellas personas que quieres seguir en contacto, normalmente puedes, gracias al caralibro y al teléfono (ya nadie manda emails, no?) pero no es fácil, las dichosas franjas horarias que tanto odio, la distancia y el tiempo hacen que las relaciones se enfrían. En fin, ley de vida. Unos se van, otros llegan, y seguimos en la espiral de despedidas...

Como punto positivo, me quedo con lo que dice mi compi de casa. Aquí en Kigali estamos al resguardo de los gilipollas. Hay muy poco expat tonto de remate. La gente con la que comparto mi día a día es en general intelectual, culta, curiosa y muy interesante. Con historias y bagajes interesantes. Con sentido del humor. Con ideas y puntos de vista interesantes sobre la vida, sobre el amor, sobre la familia, sobre política... Con ganas de relativizar. Con ganas de reír, de saber, de conocer, de crear, de equivocarse, de volverlo a intentar, de pedir perdón, de recomenzar. Con ganas de viajar, de hacer deporte, de conversar, de conocer gente. Con ganas de vivir la vida al máximo de las posibilidades. Me aportan energía y aprendo de ellos y me siento viva y feliz.

Esto no lo puedo decir de la mayoría de la gente con la que asistía a las reuniones de vecinos de mi comunidad, cuando vivía en Vitoria, no sé si me explico. Así que me quedo con eso, con el haber conocido a gente que hacen que quieras ser la mejor versión de ti misma, aunque sea sin pulir.




viernes, 14 de marzo de 2014

lunes, 3 de marzo de 2014

La Corniche

Comparto reflexiones de un compañero de la ONGD ALBOAN tras la visita al otro lado de la frontera:

"La lluvia sobre el paso fronterizo de La Corniche cae inmisericorde. “Pero dónde están éstos”, me pregunto emulando al patrón de la maravillosa y triste La Planta 14 de Víctor Manuel. Son las cuatro de la tarde,  llevo desde las 6 de la mañana atravesando Burundi y Ruanda, y los pasos fronterizos han ido sorprendentemente bien… en éste último de Gisenyi a Goma, RD Congo, Papa Marcel - el poli de aduanas congoleño -  incluso me ha sonreído.


Por fin Mastaki, el chófer del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR), me recoge en el lado congoleño. Está como siempre, feliz de verme. De hecho, en cierta medida mi presencia aquí le hace comprender que el JRS aún tiene trabajo para rato en Goma. Trabajo para él, y para tanta gente que vive de este tinglado que se han montado aquí unos cuantos en Kinshasa, New York, Kigali, Ginebra, Kampala, etc.

No trataré de explicar por qué esta ciudad sigue invadida por la basura, por qué hay gente que pasa el día tirada en el suelo, por qué el tráfico es un caos, por qué nadie arregla ni un metro cuadrado de carretera, por qué la mitad de las casas están que se caen, por qué hay más restaurantes que nunca para muzungus, curiosamente todos propiedad de mandos de la MONUSCO… no me creo tan listo, y además necesitaría una buena dosis de tiempo y ganas, para hacerlo, algo sólo posible cuando mis niveles de bilis vuelvan a la normalidad.

Sólo diré que miles de personas se hacinan desde hace más de un año en los campos de desplazados de las afueras de Goma. Grandes extensiones de “quita y pon” para que NNUU pueda albergar cínica y cíclicamente a las víctimas del conflicto de turno. En ALBOAN conocemos esto bien… en 2008 y en 2012 ya estuvimos acompañando a los equipos del JRS evacuados de Goma en sendas tomas de la ciudad por el CNDP y el M-23, respectivamente.

Honestamente, me late más hablar de DIGNIDAD. Con mayúsculas. Esa que el SJR está intentando dar a la gente de los campos, por medio de la Educación. Y me temo que aquí no hay lugar para avanzadas teorías que vinculan la acción humanitaria con “ulteriores fases de desarrollo”… eso mejor lo dejamos para donde y cuando se pueda. En el Este del Congo, donde nunca se sabe cuándo y dónde va a saltar la chispa de un nuevo conflicto, la Acción Humanitaria es hoy y aquí.

Hoy aquí necesitamos rehabilitar decenas de aulas de escuelas destrozadas por el paso de la guerra, hoy aquí es nuestra misión escolarizar al mayor número posible de niños y niñas desplazadas, hoy aquí debemos suministrar material educativo para más de 2.000 estudiantes de secundaria y manuales pedagógicos para el profesorado, hoy aquí podemos luchar contra el abandono escolar fomentando actividades generadoras de ingresos entre las asociaciones de padres y madres de alumnos, hoy aquí es nuestra responsabilidad asistir a las personas más vulnerables – ancianos, discapacitados, mujeres víctimas de violencia sexual -  de los campos, hoy aquí es la hora de presionar a Naciones Unidas para que no disminuya las raciones alimenticias en los campos, hoy aquí es el momento de decir basta a la inhumanidad que reina en el Este de la RDC.

ALBOAN está en presente en Goma. Hoy, y durante el tiempo que sea necesario, pase lo que pase, éste será nuestro hogar."

lunes, 17 de febrero de 2014

Expats y desarraigos

Hace tiempo que quiero hablar en un post de los expats y del desarraigo. Recientemente me han invitado a una boda a la que probablemente no podré ir. Y me ha venido al pelo, para hablar de todo esto. Me da mucha rabia no poder ir a esta boda, me gusta mucho esta pareja, es de estas parejas que se hacen el uno al otro mejor persona. Una de esas parejas por la que pondrías la mano en el fuego. Una de esas bodas a las que vas gustosamente. Pero vivir fuera tiene estos inconvenientes y hay que aprender a vivir con ello sin que te devore por dentro.

Ningún expat va a reconocer que esta desarraigado. Porque no es agradable reconocerlo y porque la palabra es muy fea. Pero el desarraigo, o lo que entendemos por ello, es un mecanismo de defensa. Si después de cinco años que llevo fuera de mi casa, en las condiciones en las que vivo, que son muy buenas, pero implican volver a mi casa dos veces al año, me doliera perderme un cumpleaños, me tendría que volver por donde he venido, porque no podría soportarlo.

Cuando llegué a Congo, mi compi me decía que era la cooperante más arraigada que conocía. Sin embargo, según pasa el tiempo, las cosas te van doliendo menos, es el mecanismo de defensa del que hablaba. No implica que quiera a mi familia ni un ápice menos que antes, o que no siga adorando a la gente que siempre he adorado. Implica que para vivir de una manera en la que no puedes contar con la presencia física de aquellas personas en las que normalmente te apoyarías ante cualquier dificultad, tienes que crear otros arraigos, y apoyarte en otras personas, que sustituyen a tus amigos y a tu familia en esos momentos de dificultad, y en los momentos de alegría.

Hay mucha literatura sobre los expats (más que nada entre las nuevas tecnologías). Creo que es justo que se hable de nosotros, porque somos gente peculiar que va contra la norma. Estando en la treintena, la gente se va a vivir con sus parejas, se casa, tienen hijos, es lo normal. Como explicar a una persona que sigue un camino normal en su vida que tú eres un nómada, que hoy vives en Kigali, mañana en Hanoi y pasado en Tiblisi, y que eso es normal para ti. Que tener hijos es algo que no entra en tu plan por el momento, puesto que te impide llevar esta vida nómada. Como explicas que cuando tus posibilidades son infinitas, volver a casa, aun no está en tus planes. Como explicas que tienes sed, de ver el mundo, de conocerlo, de vivir experiencias, de entender otras culturas, no desde el viajecito de quince días, sino desde el que vive y trabaja con una visión, que nada tiene que ver con la aprendida en Europa, en la medida en la que eso, sea posible. Como explicas que te gusta interaccionar con otros expats, que normalmente van a ser de su madre y de su padre, y que parece que no tienes nada en común con ellos, pero compartes por el hecho de ser expat, mucho más con ellos de lo que parece a simple vista, y mucho más que con cualquier persona de tu ciudad, que haya estudiado incluso en tu mismo instituto. Como explicar que las relaciones que estableces son profundas y sinceras, y cortas. Como explicar que un día, esas personas son el centro de tu existencia y al día siguiente se van, y te vas, con cierta pena, pero sin mirar atrás, con un cargamento de pelis y series descargadas y con sed de otra experiencia en otro sitio nuevo y exótico, y que facebook te garantiza que seguirás sabiendo de esa persona. Como explicar lo que significa facebook para un expat…

Un expat tiene recurrentemente una crisis de identidad por la vida que lleva. Por la incertidumbre, por el miedo al desarraigo, por no querer volver a casa, pero al mismo tiempo, por lo que eso supone, y te entran las dudas, y de pronto quieres hijos, pero luego pensándolo mejor no los quieres, o si, o no. Un expat está y vive en completa duda. Duda de cuál será la próxima misión, el próximo curro, el próximo lugar de residencia, los próximos amigos, la próxima familia…Un expat se construye una vida y amigos cada vez, allá donde va, como un caracol con bagaje emocional. Hace y deshace, construye y derriba, avanza, avanza, avanza.


Ser expat no es fácil. Tiene pros y contras. Requiere ser emocionalmente muy fuerte. Pero un expat vive la vida al 150%.