martes, 16 de marzo de 2010
Vecinos
lunes, 15 de marzo de 2010
Para ilustrar de qué hablamos, cuando hablamos de corrupción...
Si hay algo que deteste en Kin por encima de todo es la compañía eléctrica, o la sociedad nacional de electricidad, la pandilla de mangantes, incompetentes más absurdos sobre la faz de la tierra.
El agente va con nuestro logista a la casa a ver el contador. El agente verifica que el contador funciona y que no se ha movido porque efectivamente NO había habido consumo. Viene a nuestra oficina, y salgo. Con la galantería a la que tengo acostumbrados a los agentes de la SNEL, (también a alguno de la Dirección General de Impuestos), le pido que por favor, s’il vous plaît, je vous en prie, diga en su departamento que el contador funciona y que nos reduzcan la factura acorde con el consumo. El hombrecillo, acepta, sin duda, son mis dotes para la diplomacia y se marcha.
Silencio administrativo.
Volvemos a ir a su oficina. Su propuesta: mandar no a uno, esta vez a dos agentes a verificar el contador. Sí, queridos, estoy empezando a perder la paciencia. Porque no os lo perdáis pero es nuestro coche el que les lleva a nuestra casa para verificar el contador verificado ya por otro agente y el que les tiene que dejar de nuevo en su oficina, porque encima se ponen chulitos, y te exigen que les pagues el transporte. En efecto, ya siento que me están tomando el pelo y ya he perdido la paciencia porque esta es la segunda vez que verificamos el dichoso contador y no hemos recibido una sola carta de respuesta (pero claro cómo van a gastar en nosotros, mundeles tocapelotas, un folio, un poco de tinta, el esfuerzo de escribir la carta y por supuesto, la electricidad necesaria para encender el ordenador). Bueno, supongo que entendéis que esta no es la primera vez que nos hacen una pifia así, que ya llevo aquí un año y esto no es nuevo, majicos, que llueve sobre mojado, de ahí mi cabreo in crescendo. Bien, el contador no funciona, o eso dicen. Entre los dos nuevos agentes está el amable agente, je vous en prie, que normalmente nos trae la factura y que dice, lástima que no estaba yo delante, que él desde hace tiempo había declarado que el contador no funcionaba. Mentira podrida, porque el puto contador funcionaba perfectamente. En fin, esto es muy habitual, términos como hace tiempo, los otros, antes, luego que no significan nada concreto son muy populares entre algunos miembros de la población. Concretar es morir. Porque sino yo le hubiera preguntado al amable agente, je vous en prie, desde qué fecha exacta el contador no funciona, él no habría sido capaz de precisarlo, pero si lo hubiera hecho, le hubiera sacado una recopilación de todas las facturas en las que figura que el contador funciona y que el cobro era acorde con lo que pone en el contador, y el amable agente, je vous en prie, hubiera flipado de que tengamos las facturas guardadas y con orden cronológico, porque eso él no lo ha visto en su oficina jamás.
Vale, el contador no funciona. Esperamos la respuesta a la carta. Silencio administrativo.
Siguiente factura. Mismo monto que la factura anterior. Ya me llevan todos los diablos, y a medicus mundi navarra también porque encima esta factura, les toca pagarla a ellos. Volvemos a la SNEL, nuestra segunda oficina (esto tiene connotaciones sexuales que ya os contaré en otro momento) a ver si al menos, podemos cambiar el contador.
Pues no.
No disponen de contadores. Arréglatelo tú porque sino vais a venir aquí a molestar y quejaros con cada factura (sí, esa es la idea, me lo paso pirata gritando como una energúmena porque tú no eres capaz de hacer bien tu trabajo, y encima quieres robarme, no te jode). De nuevo, me alegro de tener un logista tranquilo y pausado porque sino yo le hubiera mordido un ojo. Lo tienes que comprar tú por ahí y luego te cobran un pastón por instalarlo. Pero sólo se venden los industriales y esos están prohibidos para particulares. Pero si quieres, por el módico precio de 250 dólares, un agente de la SNEL te lo vende bajo manga y te lo coloca. Y lo que te va a colocar es ni más ni menos que uno de esos contadores industriales prohibidos para los particulares.
¿No te encanta?
El fin de la historia es la traca final, colofón para esta historia y la alegría que me va a durar hasta la próxima factura porque desde que llegamos de las Navidades, llevamos con cortes de luz durante todo el día, TODOS LOS DÍAS.
Visitas
Escribo por expreso deseo de mis fans, que me lo han solicitado ya que no podían vivir sin saber de mí. Bueno, de un solo fan que me lo ha solicitado y que quería saber qué es de mi vida. Bueno, en realidad es un colega, que sospecho que se aburría.
En cualquier caso, mis padres han estado de visita una semana. Ha estado muy bien pero en una semana hemos visto los bonobos (en plural porque eran dos, pero el acceso a verlos en grupo estaba restringido, un consejo, si pasáis por Kin y queréis ir al santuario de los bonobos Lola ya Bonobo, no vayáis en un día que no sea fin de semana, porque es un timo), el Lac Ma Vallée, el Museo de Historia, el Jardín Botánico de Kisantu, la Avenida de los Embajadores, nos hemos dado un masaje, hemos comido o cenado fuera varios días y qué quieres que te diga, pero tanto ocio, cansa.
Me quejo porque la vida del antihéroe es siempre más graciosa, pero en realidad he estado muy contenta tratando de enseñarles la cara amable de Kinshasa; la otra se ve fácil, y creo que se han ido muy contentos y tranquilos de poner cara y paisaje a lo que les cuento, y también a lo que no les cuento.
viernes, 19 de febrero de 2010
Staff Benda Bilili
miércoles, 10 de febrero de 2010
Las leyes de la genética no fallan nunca
Añadiré, para todos aquellos que no les conocéis, que para programar un fin de semana de, pongamos por ejemplo, “El románico de Zamora”, mi madre, amante del románico por otra parte, tiene que iniciar una campaña de sensibilización de meses para convencer a mi padre del interés de la visita en cuestión, y no siempre triunfa en su empeño, por lo que en lugar de renunciar a la excursión, se va sola o busca otros compañeros de viaje más dispuestos.
Pero, parece que el hecho de que nunca nadie de mi familia ha estado lejos de casa tanto tiempo, sumado al hecho de que yo nunca he pasado fuera tanto tiempo, y soy la pequeña y esas cosas influyen también, más el hecho de que están jubilados y disponen del tiempo y del dinero e indudablemente (y esto hubiera sido lo más cuestionable) tienen las ganas, proporcionan el coctel perfecto para que aterricen en el aeropuerto de N’Djili el día 13 de marzo de 2010.
De hecho, la precursora de la idea, mi madre, tuvo un momento de titubeo cuando le dije que la vacuna contra la fiebre amarilla es obligatoria para entrar en el país, pero mi padre la animó y ahí están los dos inmersos en la tramitación del visado.
Esto me ha hecho recordar que cuando les comuniqué a mis padres que dejaba un trabajo indefinido por venir a terreno, mi madre me pedía que lo pensase bien, y se mostraba cauta, y a pesar de que supongo que le daba miedo la idea, nunca trató de convencerme de que no lo hiciera. Esto era totalmente previsible para mí. Pero me sorprendió que mi padre me confesara que le daba envidia lo que hacía y que ojala él hubiera tenido el coraje de hacerlo. Esto sí que fue una sorpresa.
En cuanto a mí, la verdad, pensaba que cerraría esta increíble etapa de mi vida manteniéndola en mi recuerdo como algo que solo yo y las personas que conocí en Kinshasa compartimos (exceptuando la visita de alguna gente de ONG que conocía, pero queridos, no es lo mismo). Ahora, dos de las personas más importantes de mi vida estarán aquí para ver la realidad del país y de mi día a día, pondrán caras y nombres y paisajes a lo que les cuento por teléfono. Creo que tanto en ellos como en mi misma, la visita supondrá una diferencia.
En fin, que tengo claro a quiénes he salido. Las leyes de la genética no fallan nunca.
lunes, 1 de febrero de 2010
La Biblia Envenenada
El, fanático y cegado por su fe, la mujer, al principio sumisa y después, resuelta, sus hijas, cada una con una aceptación y aproximación a la realidad congoleña diferente, la que nunca se adapta, la que se integra inmediatamente, la que lo vive como espectadora y la que encuentra su vida en el país. A cada una, el Congo le deja una cicatriz distinta con la que tendrán que aprender a vivir el resto de su vida.
En principio, la autora no ha estado nunca en el Congo, pero es impresionante como es capaz de entrar en el detalle de los sentimientos que son tan genuinos y especiales de una mujer blanca en el Congo. Según avanza el libro, los personajes tienen una clara evolución, pero según avanza el libro, yo misma me veía reflejada en los sentimientos de la madre y las hijas en diferentes momentos de mi estancia en Congo. Creo que cada mujer blanca viviendo en el Congo es un compendio de esas cinco mujeres que sufren y aman en la colonia belga.
Lo devoré en dos días.
Contra todo pronóstico
martes, 26 de enero de 2010
Vacaciones
El regreso ha sido un poco duro al principio, enseguida te acostumbras al ritmo de allá y luego tienes que volver aquí, y el ritmo es distinto, entendedme, en términos de curro, aquí el ritmo es frenético, pero en términos de vida social, la cosa desciende un poquito.
Así que vuelta a Kin, donde los seguratas de los supermercados van con una AK47 y con ella, paran el trafico para que saques tu coche del aparcamiento, donde un espejo colgado de un árbol y una silla de plástico en la calle son una peluquería y donde, por irónico que te parezca, veras mas HUMMER que en toda tu vida…
Bienvenue au Congo!!!
viernes, 4 de diciembre de 2009
Quemaduras
Las cosas pueden ser ciertas solo durante un segundo.
He releído todo lo que os he contado, evidentemente me reconozco en todo lo que he dicho, sobre todo porque yo tengo una forma de recordar basada en las sensaciones que me producen las cosas, creo que se llama memoria quinésica pero no me hagáis mucho caso. Sin embargo, mis percepciones sobre muchas cosas han cambiado. Por ejemplo, los expats. El tiempo te hace comprender muchas de las actitudes que tienen las personas y aprendes a empatizar y a acercarte, a pesar de que el hecho de estar en Limete, nos aleja un poco de mantener una vida social muy activa (llegar al centro es media hora en coche, con embouteillage incluido). Aquí el atasco es una institución en sí mismo, si un día no pillas un atasco, te sientes como perdida, vacía, como si te faltara algo que ya forma parte de ti. Eres uno con el cosmos con el embouteillage.
Pues eso, que hay de todo, hay gente muy chunga y muy trepa (sobre todo chez Naciones Unidas y no necesariamente en MONUC, también en PNUD y en otras agencias de las flores, mariposas y el buen rollito…), pero también hay gente muy interesante y a la que coges cariño, por lo que te ensenan y por lo que compartes, y en esto también voy a incluir a algunos de Naciones Unidas.
Me parece increíble que en todo este tiempo no os haya hablado del motivo que lleva a los expats de mmb a desatar su ira y a quemarse en el Congo (al menos históricamente en nuestra corta historia en RDC). Bueno, uno de los motivos, tampoco hay que pasarse. And the winner is…la Administracion congoleña!!! Ese ente, esa entelequia que intenta chuparte la sangre y la pasta sin darte nada a cambio…bueno, hay quien te hace simpáticos comentarios sobre lo mucho que has engordado en las vacaciones…
A veces pienso que a los funcionarios de Kinshasa les dan un training para ser todo lo desagradable posible. Si no pasas el examen, no te dejan estar tras una ventanilla de cara al público. Hay que ser abyecto para ganarte ese puesto, faltaría más.
Hoy estoy de generalizaciones, supongo que ya entendéis que no el 100% es así nunca, pero es una sensación generalizada, por supuesto, también entre los congoleños.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Votaciones
Es una de política, podríamos decir.
Resulta que en RDCongo hay nada más y nada menos que 45 ministerios. Con sus 45 ministros respectivos. Cada ministerio, con sus funcionarios correspondientes. No voy a ser yo quien juzgue, lo dejo a vuestro criterio, para que opineis sobre la pertinencia de tener un Minesterio de Economía, un Ministerio de Finanzas, un Ministerio de Presupuesto y un Ministerio de Plan. No voy a ser yo quien sin conocer exactamente todas las funciones diferenciadas de cada ministerio, se atreva a decir que quizá las funciones estén solapadas y que el sistema sólo responda al deseo de mantener a los amigos contentos.
Eso lo dejo a vuestro criterio.
Pues bien, es de sobra conocido entre la población que los parlamentarios no observan con toda la rigurosidad sus responsabilidades como agentes al servicio de la sociedad civil. Así que, para evitar que en un día en el que se va a llevar al pleno una votación importante, no se encuentren con que sólo están allí el vigilante y la señora de la limpieza, han pensado en el mecanismo perfecto para llamar su atención y convocarles.
La víspera de la votación, a los parlamentarios y cargos civiles varios que deban estar presentes, poned atención a esto, se les convoca por la tele. En horario de máxima audiencia y por varias cadenas. Porque si bien es dificil encontrarles ocupando su escaño, es seguro que alguno estará en el sofá viendo el culebrón de turno.
Es brillante.