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A ver, cómo lo explico, porque tiene mucha gracia.
Os pongo en contexto: un buen hombre congolufo, con su honrado puesto de trabajo como chófer de la MONUSCO, que son los cascos azules del buen rollito en la RDC, y de los cuales, me habéis oído hablar en alguna ocasión, con sus tanquecitos blancos y sus cochecitos blancos del "tranqui nena que estás conmigo" con las letras UN negras escritas, bien grandotas, que tanto se ven en el Congo.
Pues al tipo se le ocurre que es super buena idea darse un paseillo por las minas, llenar el coche de la UN hasta arriba de minerales, y venirse silbando "soy minero" hacia aquí, la vecina Ruanda. Cuando digo llenarse el coche, es un poco impreciso, una tonelada de minerales, es un numero concreto, para que hablemos en plata, valga la comparativa.
Lo que ha pasado es que a éste, en concreto, le han pillado, y le han chafado su Italian Job particular. Claro, el coche por lo visto, estaba tan cargado que no podía casi ni andar, y los de la frontera, que son super listos, viendo esto, se han olido algo. Como el pobre hombre ya estaba jodido, trató de meter a los de la frontera en el ajo, ofreciéndoles una parte de la venta, pero se conoce, que estos funcionarios en concreto, estaban muy motivados ya, y no necesitaban motivación extra, y al pobre Julien, porque encima dan su nombre y todo, le van a dar las suyas y las del pulpo. Me había olvidado de lo que son las noticias venidas del vecino país, siempre tristes si lo piensas, pero con ese toque de subrealismo cutre, que no puedes por menos, que reírte...por no llorar.
martes, 23 de agosto de 2011
domingo, 14 de agosto de 2011
Debates
La comunidad expat de Kigali anda debatiendo últimamente. Un gabacho ha cometido un delito y se enfrenta a la posibilidad de cárcel. La cosa se debate entre si debería irse para no volver nunca o debería cumplir su condena.
Para vuestra tranquilidad, os diré que la mayoría opina que debería pasarse en el trullo un tiempito, aunque todos sabemos que eso supone eventualmente depresión, enfermedad y una larga lista de cosas que no me puedo imaginar seguramente.
El delito del tipo ha sido conducir borracho. Se ha cargado a un tío local, que además no era un cualquiera, vamos, que jugando a los camellos, se ha llevado el perrito piloto. Voy a obviar el debate racial, que subyace, de yo cojo el coche aún estando pedo porque soy mejor que nadie.
Pero esto lleva a la reflexión sobre las leyes y su lectura, y la importancia que tienen en un lugar u en otro. Voy por partes, para empezar diré que las leyes son reflejo de las sociedades y de las culturas, y algunas leyes de mi país me parecen una auténtica majadería. Ahora bien, todos sabemos qué leyes puedes transgredir y cuáles no, cuando vives en tu país, digamos que sabes lo que te juegas. Ahora bien, ¿y cuándo estás en otro país?
Valgan los ejemplos de esta peña que se fumó un porro en Tailandia con dieciocho años y ahí están, viendo crecer sus canas en una celda. Yo no digo que sea justo, pero desde luego corrieron un riesgo en un país en el que el consumo y la posesión de drogas se considera un delito mayor.
Lo único que digo es que hay que saber dónde estás y a qué juegas. Si vas a emborracharte hasta perder la consciencia cada puto fin de semana, píllate una taximoto, porque el colega que te llevaste por delante tiene tres críos y una mujer que se ha quedado viuda, y no es justo que haya que llegar a esto para que te des cuenta de lo capullo que has sido, y nadie estaría debatiendo sobre si mereces o no una temporada en la sombra, a pesar de las condiciones del trullo aquí, y a pesar del color de tu piel.
Para vuestra tranquilidad, os diré que la mayoría opina que debería pasarse en el trullo un tiempito, aunque todos sabemos que eso supone eventualmente depresión, enfermedad y una larga lista de cosas que no me puedo imaginar seguramente.
El delito del tipo ha sido conducir borracho. Se ha cargado a un tío local, que además no era un cualquiera, vamos, que jugando a los camellos, se ha llevado el perrito piloto. Voy a obviar el debate racial, que subyace, de yo cojo el coche aún estando pedo porque soy mejor que nadie.
Pero esto lleva a la reflexión sobre las leyes y su lectura, y la importancia que tienen en un lugar u en otro. Voy por partes, para empezar diré que las leyes son reflejo de las sociedades y de las culturas, y algunas leyes de mi país me parecen una auténtica majadería. Ahora bien, todos sabemos qué leyes puedes transgredir y cuáles no, cuando vives en tu país, digamos que sabes lo que te juegas. Ahora bien, ¿y cuándo estás en otro país?
Valgan los ejemplos de esta peña que se fumó un porro en Tailandia con dieciocho años y ahí están, viendo crecer sus canas en una celda. Yo no digo que sea justo, pero desde luego corrieron un riesgo en un país en el que el consumo y la posesión de drogas se considera un delito mayor.
Lo único que digo es que hay que saber dónde estás y a qué juegas. Si vas a emborracharte hasta perder la consciencia cada puto fin de semana, píllate una taximoto, porque el colega que te llevaste por delante tiene tres críos y una mujer que se ha quedado viuda, y no es justo que haya que llegar a esto para que te des cuenta de lo capullo que has sido, y nadie estaría debatiendo sobre si mereces o no una temporada en la sombra, a pesar de las condiciones del trullo aquí, y a pesar del color de tu piel.
viernes, 12 de agosto de 2011
Sin info
La primera vez que estuve en Estados Unidos tuve una sensación extrañamente familiar. Todo resulta conocido, porque como decía Hugh Laurie cualquier niño europeo medianamente educado ha crecido viendo una cantidad enorme de películas y series americanas. De modo que vas a Nueva York y es como en las pelis, vas a San Francisco y es como en las pelis, vas a Las Vegas, y es como en las jodidas películas.
Y flipas. Claro. Es como la nave nodriza llamándote a casa. Los carritos de hot dogs en la calle, las hogueras con los marshmallows, las escaleras metálicas exteriores de los edificios, el humo saliendo por las alcantarillas, la gente yendo a trabajar con traje y deportivas, las barbacoas, los baywatch con su flotador del tamaño de un cohete espacial, la gente en patines en el paseo marítimo, las rubias de bote, las siliconas en los pechos, los gordos más gordos que has visto en tu vida…Todo eso está, es real, como en las pelis, pero real.
Ahora bien, esta reflexión viene a cuento porque me encuentro en una circunstancia vital en la que se da la casualidad de que vivo en África, y eso tiene sus mierdecillas, pero en general, me mola, y estoy buscando curro por el continente y pienso, ¿dónde postular?
Yo he visitado algunos países africanos: RDCongo y Ruanda donde he vivido. Burundi, Sudáfrica y Mauritania, donde he ido de vacaciones, y Kenia, Uganda y Chad donde he ido por motivos de curro. En total, ocho países de un continente que cuenta con cincuenta y cuatro. Conozco apenas un 14% del continente, y del resto, no sé nada.
Cuento lo de las pelis americanas porque si no conoces un lugar en África y estás interesado en saber, no hay forma. Sí, te salen un par de fotos en google images, pero también me salieron de Kin y luego no era como en la foto, queridos, que ya me conozco yo este camelo. La cosa es que estoy venga a mirar qué se cuece por el sur, en Luanda o en Harare y echo de menos muchísimo, que África no tenga una industria del cine como la norteamericana.
jueves, 11 de agosto de 2011
Vaivenes
En un año en Kigali ves pasar a mucha gente, mucha gente que llega y mucha gente que se va y cuando los que se van son tus amigos, no hay nada que te haga acostumbrarte a ello. Precisamente mañana se van dos amigos que he conocido aquí y precisamente nuestros caminos se cruzan. Ellos van ahora a Kinshasa. Me preguntaban si queda alguien de los que conocí allí. La triste realidad es que no. Excepto los amigos congoleños, nadie de los expats de mi época esta allí, todos se han ido, menos una, creo.
Es curiosa esta vida itinerante en la que la gente se despide de ti diciendo: quizá nos volvamos a ver en cualquier otra parte del mundo…
Supongo que eso otorga cierta relatividad al mundo como planeta. Todo es abordable e iré a visitarte a Tombuctú o a Colombo, si la cosa se tercia. Ese aspecto, sí que me gusta.
martes, 9 de agosto de 2011
Hell's Kitchen
Me gusta cocinar. Yo supongo que siempre me ha gustado, pero cuando vivía sola en Vitoria apenas lo hacía, porque me daba una pereza horrible cocinar para mí sola. En Kin, era imperativo legal, y nos turnábamos entre los cuatro de la casa. Cocinar una vez cada cuatro días, para mí era estupendo, es el número perfecto de veces semanales y es el número perfecto de personas por cazuela.
En Kigali, al principio, nos hacían la comida, lo cual es una ventaja en términos de tiempo y de esfuerzo y una desventaja en términos de variedad de lo que comes. Yo supongo que Cécile trataba de cocinar según nuestro gusto pero no siempre era lo más acertado (he comido cosas como pizza de guisantes con remolacha, francamente, no recomendable). Ahora que estoy solita en casa, he decidido ser formal y organizada y cocinar todos los días.
Contra todo pronóstico, lo estoy llevando bien, me hago mis sopas y mis cremas, mis guisados y mis menestras y me encuentro a mí misma buscando recetas en internet sobre platos con calabaza y postres con maracuyá (hay que aprovechar los recursos locales). El jueves tengo invitados para cenar. Espero estar a la altura.
lunes, 8 de agosto de 2011
Perdiems
Os voy a explicar en esta entrada del blog lo que son los perdiems. Porque para los incondicionales que lleváis siguiéndome desde el principio, os habéis pasado virtualmente en África dos años y medio sin saber lo que son, y no puede ser, porque es algo intrínsecamente local. De Grandes Lagos digamos.
Veréis, un perdiem es algo que me pago a mí mismo por hacer mi trabajo cuando hacer mi trabajo me exige moverme medio centímetro de mi oficina, y la lógica que sigo es que si cobro un sueldo de mierda de 200 dólares al mes, lo que haría una media de seis dólares al día, lo multiplico por seis y ése es mi perdiem, 36 dólares por salir de la ofi. Por supuesto, no duermo fuera, por supuesto, no paro a comer y la gasolina se paga a parte, básicamente es la lógica de no acepto mejorar el salario de mi personal porque les pago perdiems para que hagan su trabajo.
Y eso mejora el rendimiento un montón!!!!...no, espera, más bien eso hace que exijan perdiems para todo y se nieguen a hacer lo que está en la base de su contrato si no es con un perdiem, mmm, no, es una motivación...no, mmm, es discutible...
Como nota al pie, diré que si trabajo en un gran organismo y me pagan bien, eso no es motivo para no percibir mi perdiem, faltaría más...
jueves, 4 de agosto de 2011
Chupinazo sin chupi, es sólo nazo
No me puedo creer que hoy sea 4 de agosto. Ahora mismo debería estar comprando cava del malo y sacando del armario las ropas zarrapastrosas de cada chupinazo (pantalones cortos que no me pongo jamás y camiseta cutre con mensaje: « yo elijo fiesta »).
En lugar de eso, aquí estoy en la oficina como si éste fuera un día normal, y mañana salida a terreno como si fuera un día normal. Mi familia estará comiendo marisco y brindando con champan francés por la Blanca y yo probablemente me saltaré la comida porque no tendré dónde comer en terreno, como un día normal.
En días como estos, la vida en África es dura.
miércoles, 3 de agosto de 2011
Estaciones
El otro día hablaba con unos belguitas sobre lo de vivir en la zona del Ecuador donde es verano todo el año y anochece todo el año a las 18:30h. Esto, en contraposición con Europa, donde en invierno te cagas de frío y anochece a las 17:00h. y en verano (en Gasteiz y en Bélgica también, claro) te cagas de frío pero anochece a las 22:00h.
La cuestión no era echar de menos el cagarse de frío, sino las estaciones, por el concepto del tiempo que pasa. Es verdad que aquí de diciembre a febrero hace un calor que flipas y yo me lo pase en la piscina todos los fines de semana y cuando me hablan de épocas cuando pasaron cosas, no sé distinguir entre los meses, porque todos son iguales (algunos meses llueve y otros no, pero en general hace sol todo el tiempo).
Los defensores de las estaciones iban más allá, diciendo que para apreciar realmente el sol del verano tenías que pasar por el infierno-boca de lobo del invierno, y que entonces, cuando por fin ves ese rayo que se filtra entre las nubes, la alegría es mayor.
Yo, qué queréis que os diga, estoy encantada con este clima que oscila entre los 22 y los 29 grados en todo el año, pago el peaje de las pocas horas de luz que supone que anochezca a las 18:30h. todos los días, y de que amanezca a las 06:00h. todos los días, con lo cual, el cuerpo se te acostumbra y te acuestas antes, como las gallinas. Pero mis horitas de piscina en enero me supieron a gloria (en esa piscina de lujo de la que ya no soy socia, amigos). Además, sé perfectamente distinguir las estaciones, y sé perfectamente que ahora es agosto y que es verano porque cuando escribo emails, nadie me contesta.
domingo, 31 de julio de 2011
Sequía
Supongo que he pasado por un momento de sequía literaria, como en el Cuerno de África. Sólo que la sequía en este caso es literal...
He estado leyendo un poco sobre el asunto, los informes de OCHA, las noticias de CICR, MSF, ACF, etc., etc...Opiniones de todo tipo de miembros de ATTAC, en fin, de todo un poco. Me ha llamado la atención una serie de reflexiones que hablaban, como últimamente viene ocurriendo en estos casos, de la comparación entre lo que ha ocurrido en Noruega y lo que está ocurriendo en el Cuerno de África. ONG que aprovechan para mandar mensajes del tipo: "Lo que ha ocurrido en Noruega es una tragedia, pero no olvidemos que en África mueren en silencio X miles de personas..."
Francamente, esta misma reflexión se lanzó después de los atentados de septiembre en Estados Unidos, y ya entonces, me pareció una jugada de marketing un poco sucia. Es como si se muere tu padre y te viene alguien diciendo, lo mío es peor, mi padre se murió cuando yo tenía 10 años...
Efectivamente, es peor, pero lo mío es ahora, no sé si me explico...Decirle a una sociedad conmocionada que en otros sitios ocurren cosas peores, tratando de recaudar pasta a través de la compasión mal encauzada me parece ruin. Sin matices.
Supongo que entenderéis que soy una persona a la que le preocupa lo que está pasando en el Cuerno de África, porque son mis actuales vecinos, y porque el primer informe de OCHA alertando de la situación data del mes de abril, y estamos casi en agosto. Este es el tiempo de reacción que se da el mundo para evitar que no muera más gente de hambre, que es de lo peor que se puede morir uno, lenta y dolorosamente.
Me preocupa también la poca atención que se le ha prestado en Europa al resurgimiento de los movimientos de ultraderecha, con locos en sus filas como este de Noruega, en contraposición a la atención que se pone en los grupos terroristas islámicos, con locos en sus filas como este de Noruega. Solo que los orígenes son distintos y los tratamientos que se les dan también, aunque los resultados de sus actos parecen no ser tan diferentes.
Un artículo hablaba de esto, de las categorías de personas, y de la importancia mediática que se le da a una cosa y a otra, ahí sí que estoy más de acuerdo, enfocarlo por ahí es claro y la pregunta que uno se hace también: ¿Es más importante lo que le ocurre a un tipo de personas en Noruega que lo que le ocurre a otro tipo de personas en Somalia?
La respuesta del artículo era que no quería creerlo así. Mi respuesta es que sí, que vivimos en un mundo en el que unas personas tienen más importancia que otras, importa la pasta que uno tenga e importa la clase, importa el curro que tienes y el puesto dentro de ese curro, importa tu marca de coche, e importa cuál es tu equipo de fútbol...¿cómo no va a importar donde hayas nacido?
No es lo mismo ser noruego que ser somalí, ignorar este hecho es ignorar el funcionamiento de este mundo. Ahora bien, la cuestión es que si vivimos en un mundo que trata a unos seres humanos como tales y a otros como perros, ¿queremos vivir en ese mundo?, ¿queremos ese mundo para nuestros hijos?, ¿qué coño queremos? y ¿qué vamos a hacer para cambiarlo?
He estado leyendo un poco sobre el asunto, los informes de OCHA, las noticias de CICR, MSF, ACF, etc., etc...Opiniones de todo tipo de miembros de ATTAC, en fin, de todo un poco. Me ha llamado la atención una serie de reflexiones que hablaban, como últimamente viene ocurriendo en estos casos, de la comparación entre lo que ha ocurrido en Noruega y lo que está ocurriendo en el Cuerno de África. ONG que aprovechan para mandar mensajes del tipo: "Lo que ha ocurrido en Noruega es una tragedia, pero no olvidemos que en África mueren en silencio X miles de personas..."
Francamente, esta misma reflexión se lanzó después de los atentados de septiembre en Estados Unidos, y ya entonces, me pareció una jugada de marketing un poco sucia. Es como si se muere tu padre y te viene alguien diciendo, lo mío es peor, mi padre se murió cuando yo tenía 10 años...
Efectivamente, es peor, pero lo mío es ahora, no sé si me explico...Decirle a una sociedad conmocionada que en otros sitios ocurren cosas peores, tratando de recaudar pasta a través de la compasión mal encauzada me parece ruin. Sin matices.
Supongo que entenderéis que soy una persona a la que le preocupa lo que está pasando en el Cuerno de África, porque son mis actuales vecinos, y porque el primer informe de OCHA alertando de la situación data del mes de abril, y estamos casi en agosto. Este es el tiempo de reacción que se da el mundo para evitar que no muera más gente de hambre, que es de lo peor que se puede morir uno, lenta y dolorosamente.
Me preocupa también la poca atención que se le ha prestado en Europa al resurgimiento de los movimientos de ultraderecha, con locos en sus filas como este de Noruega, en contraposición a la atención que se pone en los grupos terroristas islámicos, con locos en sus filas como este de Noruega. Solo que los orígenes son distintos y los tratamientos que se les dan también, aunque los resultados de sus actos parecen no ser tan diferentes.
Un artículo hablaba de esto, de las categorías de personas, y de la importancia mediática que se le da a una cosa y a otra, ahí sí que estoy más de acuerdo, enfocarlo por ahí es claro y la pregunta que uno se hace también: ¿Es más importante lo que le ocurre a un tipo de personas en Noruega que lo que le ocurre a otro tipo de personas en Somalia?
La respuesta del artículo era que no quería creerlo así. Mi respuesta es que sí, que vivimos en un mundo en el que unas personas tienen más importancia que otras, importa la pasta que uno tenga e importa la clase, importa el curro que tienes y el puesto dentro de ese curro, importa tu marca de coche, e importa cuál es tu equipo de fútbol...¿cómo no va a importar donde hayas nacido?
No es lo mismo ser noruego que ser somalí, ignorar este hecho es ignorar el funcionamiento de este mundo. Ahora bien, la cuestión es que si vivimos en un mundo que trata a unos seres humanos como tales y a otros como perros, ¿queremos vivir en ese mundo?, ¿queremos ese mundo para nuestros hijos?, ¿qué coño queremos? y ¿qué vamos a hacer para cambiarlo?
viernes, 15 de julio de 2011
Tiempo
Acabo de regresar de unas vacaciones estupendas, que como todas las vacaciones estupendas, se han acabado muy pronto y me han sabido a poco.
Pero enfrento la recta final, cinco mesecitos de nada, que se pasan volando y en los que no sé si me dará tiempo a terminar mi proyectito en los coles (de nuevo posesivo cariñoso), pero acepto el reto, y si lo consigo, sería el primer proyecto de medicusmundi financiado por el Gobierno Vasco en África que termina en plazo. Seriáis testigos de una hazaña y mi nombre pasaría a los anales de la historia de medicusmundi, o quizá no...Si no lo consigo, no os preocupéis, estoy en un regular standard aceptable y por supuesto, le echaré la culpa a otro/s.
Pero enfrento la recta final, cinco mesecitos de nada, que se pasan volando y en los que no sé si me dará tiempo a terminar mi proyectito en los coles (de nuevo posesivo cariñoso), pero acepto el reto, y si lo consigo, sería el primer proyecto de medicusmundi financiado por el Gobierno Vasco en África que termina en plazo. Seriáis testigos de una hazaña y mi nombre pasaría a los anales de la historia de medicusmundi, o quizá no...Si no lo consigo, no os preocupéis, estoy en un regular standard aceptable y por supuesto, le echaré la culpa a otro/s.
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