Hace tiempo que no escribo y es que desde que volví de vacaciones he estado al 150% el 150% del tiempo. Primero, la acumulación de curro tras la vuelta de vacaciones, seguido, la visita de seguimiento de sede y después la acumulación tras la vuelta de vacaciones y la visita de sede.
Y en esas estoy.
Lo más pintoresco que nos ha pasado es que mientras que la visita estuvo aquí nos robaron del coche los jamones, quesos y demás embutidos del pueblo que nos habían traído. Y a cambio dejaron un ramo de flores de tela de los chinos.
Galantería ladronil.
miércoles, 28 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
Luchando contra el silencio
Todos los periodistas del Congo estan en huelga. La causa: el gobierno quiere prohibir que haya una cobertura mediatica sobre la guerra en el este. Flipas.
viernes, 2 de octubre de 2009
jueves, 1 de octubre de 2009
Taza y media
Esta anecdotilla es "congolaise" total. Hemos hecho un proceso de selección para un nuevo logista contable, el talón de Aquiles del equipo técnico de mmb en Kinshasa, chica, que quieres el resto del equipo es estupendo, no se puede tener todo en esta vida. Creo que alguna vez ya os he contado que en Kinshasa hay una tasa de paro del 80%, así que sin las posibilidades que proporciona la difusión mediática (entendedme, nosotros difundimos, pero la gente no tiene internet en casa normalmente) hemos recibido más de 60 currículos. En el mismo “appel d’offre” decíamos que si no recibían una llamada antes del día tal era inútil insistir. Sí, ya sé que no es muy gentil pero dado que no todos tienen internet, 60 llamadas nos sale por un pico (porque creo que ya os había dicho antes que Kinshasa es carísimo, bueno, pues las llamadas no son una excepción).
Bien, pues puestos en esta tesitura todos y todas, aquí va la anécdota. Terminamos el proceso de selección y elegimos a un candidato. Esto, lo sabemos mi compi expat y yo porque hicimos las entrevistas, y el logista ni siquiera ha empezado a currar. Viene mañana como primer día, vamos que no es público. En fin, que ayer nos llama alguien (voz de hombre) preguntando si ya hemos seleccionado a alguien. Directamente, sin decir ni quién es. (Se debió de perder el capítulo de Barrio Sésamo sobre cuando llamas, te presentas, gracias, dices que quieres, con educación, a ser posible y esperas la respuesta, gracias). Le preguntamos quién es y se queda callado y dice que llama de parte de un candidato. Le volvemos a preguntar quién es él y de parte de qué candidato llama y se niega a decirlo, de modo que le decimos que si un candidato está interesado en saber algo, que le diga que llame directamente sin intermediarios e identificándose como candidato (como comprenderéis esta retranca de mi compi viene de haberte encontrado en situaciones parecidas antes y haber hecho el primo y haberte quedado con la consiguiente cara de idiota), de modo que el tipo cuelga dejándonos con la palabra en la boca.
Pues al loro que ha vuelto a llamar hoy!!!! El intermediario, claro. A la congolaise, con dos cojones. Haciendo la misma pregunta y negándose a decir quién es. Mi compi le dice que en el appel d’offre (precisamente para evitar este tipo de pesados como él, pero eso no se lo hemos dicho) ya venía especificado que era inútil insistir si no habían sido llamados y que en cualquier caso ya habíamos seleccionado a un candidato. A lo que nos ha contestado con desdén y atención a la perla: “Ustedes no tienen transparencia”. Un tío que no ha dicho ni su nombre!!!!!!!! Nos dice que no tenemos transparencia!!!!!!!! Y ha vuelto a colgar volviéndonos a dejar con la palabra en la boca. Cuando crees que nadie va a volver a sorprenderte con gilipolleces, llega alguien con taza y media. Hay que joderse.
Bien, pues puestos en esta tesitura todos y todas, aquí va la anécdota. Terminamos el proceso de selección y elegimos a un candidato. Esto, lo sabemos mi compi expat y yo porque hicimos las entrevistas, y el logista ni siquiera ha empezado a currar. Viene mañana como primer día, vamos que no es público. En fin, que ayer nos llama alguien (voz de hombre) preguntando si ya hemos seleccionado a alguien. Directamente, sin decir ni quién es. (Se debió de perder el capítulo de Barrio Sésamo sobre cuando llamas, te presentas, gracias, dices que quieres, con educación, a ser posible y esperas la respuesta, gracias). Le preguntamos quién es y se queda callado y dice que llama de parte de un candidato. Le volvemos a preguntar quién es él y de parte de qué candidato llama y se niega a decirlo, de modo que le decimos que si un candidato está interesado en saber algo, que le diga que llame directamente sin intermediarios e identificándose como candidato (como comprenderéis esta retranca de mi compi viene de haberte encontrado en situaciones parecidas antes y haber hecho el primo y haberte quedado con la consiguiente cara de idiota), de modo que el tipo cuelga dejándonos con la palabra en la boca.
Pues al loro que ha vuelto a llamar hoy!!!! El intermediario, claro. A la congolaise, con dos cojones. Haciendo la misma pregunta y negándose a decir quién es. Mi compi le dice que en el appel d’offre (precisamente para evitar este tipo de pesados como él, pero eso no se lo hemos dicho) ya venía especificado que era inútil insistir si no habían sido llamados y que en cualquier caso ya habíamos seleccionado a un candidato. A lo que nos ha contestado con desdén y atención a la perla: “Ustedes no tienen transparencia”. Un tío que no ha dicho ni su nombre!!!!!!!! Nos dice que no tenemos transparencia!!!!!!!! Y ha vuelto a colgar volviéndonos a dejar con la palabra en la boca. Cuando crees que nadie va a volver a sorprenderte con gilipolleces, llega alguien con taza y media. Hay que joderse.
martes, 15 de septiembre de 2009
There's no place like home
Como dijo Dorita en el Mago de Oz: se está mejor en casa que en ningún sitio. Unas vacaciones de 15 días en el seno familiar disfrutando de los tuyos no tiene precio. Para todo lo demás Mastercard.
jueves, 20 de agosto de 2009
Generando generalidades sobre el género
El género.
Definición para las personas foráneas al mundillo: asunto en boca de toda ONGD que se precie.
Los indicadores de género: ahí donde la cosa se complica y mejor corramos un estúpido velo…
En mmb RDC tenemos una técnica en género, una mama fantástica y entrañable, más duliciosa que el flan Dhul. Nos está dando una formación súper buena de seis días durante estas dos semanas. Y estamos entre los hombres y las mujeres del equipo en plena batalla campal.
En el Congo, una mama no puede abrir una cuenta sin la firma del marido, asunto que nos ha sumergido en el debate del siglo. Con motivos a favor (perdón!!!) y en contra de esta ley.
En el Congo, el marido y la mujer no necesariamente comen en la misma mesa. En las bodas, las futuras novias reciben instrucciones sobre lo que han de hacer en su futura vida conyugal (obedecer al marido), las propiedades de bienes recaen sobre los hombres en su mayoría y hay un fenómeno conocido por todos (y en este todos voy a incluir también a las mujeres, porque no es el lenguaje lo que más molesta, querida tecnócrata del género, sino las injusticias y las vejaciones), llamado deuxième bureau o segunda oficina que hace referencia a las queridas, (las otras), que tienen los papas a parte de su mujer.
Y me planteo dos cosas.
La primera por empatía es que si es difícil ser una mujer en todas partes, cuanto más difícil allí donde hay triple ración de dificultades diarias, es decir, me pongo en su piel y pienso, por un lado y egoístamente, de la que te has librado reina y qué suerte tienes con tu Kelly a tu nombre, tu coche a tu nombre y tu sueldo para ti (y para el banco) sin que nadie te mangonee (excepto el banco), y por otro, qué putada y qué injusto ser aquí una mujer y tener limitado el acceso a la educación, la salud y el desarrollo personal; y si tienes más suerte y eres una mujer cultivada, qué putada también vivir y ser consciente de esa eterna lucha diaria para ganarte un espacio y un reconocimiento cuando nada está de tu parte.
Y por otro, que no son solo las mamas las que sufren discriminación. En este país hay jerarquías para todo y cuando has estado puteado desde que naces, no hay nada que te haga más feliz que tener a alguien por debajo a quien putear. Si eres administrativo, al chofer, si eres chofer, al guardián y si eres guardián, al limpiabotas, y el círculo sigue pero yo me canso y además creo que ya me he hecho entender. Con lo cual, no son uno ni dos, son dos mil esquemas mentales diferentes e interconectados los que nos separan. Y los mundeles podemos venir con el cuento de esto pasaba en Europa hace cincuenta años, pero lo cierto es que la evolución que toma este país es y ha de ser, distinta a la que tomó Europa en su día. Nos guste o no. Con chinos o sin chinos. Con contratos leoninos o sin contratos leoninos. Porque si en África es mejor no hacer planes, mucho mejor es no hacer planes sobre África.
Definición para las personas foráneas al mundillo: asunto en boca de toda ONGD que se precie.
Los indicadores de género: ahí donde la cosa se complica y mejor corramos un estúpido velo…
En mmb RDC tenemos una técnica en género, una mama fantástica y entrañable, más duliciosa que el flan Dhul. Nos está dando una formación súper buena de seis días durante estas dos semanas. Y estamos entre los hombres y las mujeres del equipo en plena batalla campal.
En el Congo, una mama no puede abrir una cuenta sin la firma del marido, asunto que nos ha sumergido en el debate del siglo. Con motivos a favor (perdón!!!) y en contra de esta ley.
En el Congo, el marido y la mujer no necesariamente comen en la misma mesa. En las bodas, las futuras novias reciben instrucciones sobre lo que han de hacer en su futura vida conyugal (obedecer al marido), las propiedades de bienes recaen sobre los hombres en su mayoría y hay un fenómeno conocido por todos (y en este todos voy a incluir también a las mujeres, porque no es el lenguaje lo que más molesta, querida tecnócrata del género, sino las injusticias y las vejaciones), llamado deuxième bureau o segunda oficina que hace referencia a las queridas, (las otras), que tienen los papas a parte de su mujer.
Y me planteo dos cosas.
La primera por empatía es que si es difícil ser una mujer en todas partes, cuanto más difícil allí donde hay triple ración de dificultades diarias, es decir, me pongo en su piel y pienso, por un lado y egoístamente, de la que te has librado reina y qué suerte tienes con tu Kelly a tu nombre, tu coche a tu nombre y tu sueldo para ti (y para el banco) sin que nadie te mangonee (excepto el banco), y por otro, qué putada y qué injusto ser aquí una mujer y tener limitado el acceso a la educación, la salud y el desarrollo personal; y si tienes más suerte y eres una mujer cultivada, qué putada también vivir y ser consciente de esa eterna lucha diaria para ganarte un espacio y un reconocimiento cuando nada está de tu parte.
Y por otro, que no son solo las mamas las que sufren discriminación. En este país hay jerarquías para todo y cuando has estado puteado desde que naces, no hay nada que te haga más feliz que tener a alguien por debajo a quien putear. Si eres administrativo, al chofer, si eres chofer, al guardián y si eres guardián, al limpiabotas, y el círculo sigue pero yo me canso y además creo que ya me he hecho entender. Con lo cual, no son uno ni dos, son dos mil esquemas mentales diferentes e interconectados los que nos separan. Y los mundeles podemos venir con el cuento de esto pasaba en Europa hace cincuenta años, pero lo cierto es que la evolución que toma este país es y ha de ser, distinta a la que tomó Europa en su día. Nos guste o no. Con chinos o sin chinos. Con contratos leoninos o sin contratos leoninos. Porque si en África es mejor no hacer planes, mucho mejor es no hacer planes sobre África.
lunes, 17 de agosto de 2009
Ninguna boda y un funeral
La semana pasada tuvimos un funeral. Uno de nuestros guardianes murió después de una larga estancia en el hospital. El funeral fue, desde nuestra concepción occidental, un poquito chocante.
Poco más o menos os diré que me he perdido las fiestas de Vitoria, pero no pasa nada porque estuve en el funeral de “papa le gardien”. Había música de trompetas como si fuera eso la subida de los blusas, en plan charanga. Mientras las vecinas, de plañideras, gritaban llorando tirándose encima del ataúd.
Un poquito subrealista desde nuestra concepción del dolor, la solemnidad y la muerte.
Corrimos con todos los gastos, en Congo, las prestaciones sociales las da la empresa no el Estado (en fin, el Estado teóricamente da una pensión, pero me río de Janeiro) y en el caso de los funerales, aunque no se establece en ninguna ley, esta socialmente aceptado que la empresa paga todo lo indispensable (ataúd, velatorio, entierro, sillas y hasta el formol...)
En realidad, en el Congo cada persona tiene tres grandes fiestas, cuando naces, cuando te casas y cuando te mueres. Es como si tuvieras que morirte para poder acceder al lujo. Hay música, bebida, etc.
Vimos pasar unos yudokas que hicieron un espectáculo de cuchillos detrás de la gente, no sé si contratados por la familia o aprovechando la aglomeración vieron un público potencial. Después del entierro incluso un monologuista de humor vino para hacer reír a los presentes. Lo que os digo, entre la música de fiesta, el monologuista, los yudokas y las birras, lo secundario fue la muerte de una persona. A mí me revolvió muchas cosas, la verdad. Miraba a mi alrededor intentando buscar una persona que estuviera realmente expresando un dolor verdadero y me parecieron los menos.
En fin, que la vida es puro teatro y parece ser que la muerte también.
Poco más o menos os diré que me he perdido las fiestas de Vitoria, pero no pasa nada porque estuve en el funeral de “papa le gardien”. Había música de trompetas como si fuera eso la subida de los blusas, en plan charanga. Mientras las vecinas, de plañideras, gritaban llorando tirándose encima del ataúd.
Un poquito subrealista desde nuestra concepción del dolor, la solemnidad y la muerte.
Corrimos con todos los gastos, en Congo, las prestaciones sociales las da la empresa no el Estado (en fin, el Estado teóricamente da una pensión, pero me río de Janeiro) y en el caso de los funerales, aunque no se establece en ninguna ley, esta socialmente aceptado que la empresa paga todo lo indispensable (ataúd, velatorio, entierro, sillas y hasta el formol...)
En realidad, en el Congo cada persona tiene tres grandes fiestas, cuando naces, cuando te casas y cuando te mueres. Es como si tuvieras que morirte para poder acceder al lujo. Hay música, bebida, etc.
Vimos pasar unos yudokas que hicieron un espectáculo de cuchillos detrás de la gente, no sé si contratados por la familia o aprovechando la aglomeración vieron un público potencial. Después del entierro incluso un monologuista de humor vino para hacer reír a los presentes. Lo que os digo, entre la música de fiesta, el monologuista, los yudokas y las birras, lo secundario fue la muerte de una persona. A mí me revolvió muchas cosas, la verdad. Miraba a mi alrededor intentando buscar una persona que estuviera realmente expresando un dolor verdadero y me parecieron los menos.
En fin, que la vida es puro teatro y parece ser que la muerte también.
lunes, 10 de agosto de 2009
Hablemos de peras
A veces es muy difícil explicar cómo funcionan aquí las cosas, es difícil explicar por qué a veces sientes que lo que ocurre aquí desespera, exaspera y todo lo terminado en pera.
Desde luego, no se puede explicar en un mail, no se puede explicar en un blog, ni por teléfono, dudo que se pueda explicar en persona.
Así que os voy a contar la anecdotilla amable y graciosa que define lo que quiero decir en esta entrada.
En una transversal de la calle 30 de junio, la Avenida principal de Kinshasa, hay tres camiones de bomberos aparcados en la calle, sentados en sillas de plástico enfrente de los camiones, al otro lado de la calle, suele haber dos o tres bomberos en uniforme, charlando. El parque de bomberos está en la parcela detrás de las sillas, pero los camiones están fuera aparcados y los bomberos también porque hace unos meses el edificio del parque de bomberos de Kinshasa se quemó enterito.
Desde luego, no se puede explicar en un mail, no se puede explicar en un blog, ni por teléfono, dudo que se pueda explicar en persona.
Así que os voy a contar la anecdotilla amable y graciosa que define lo que quiero decir en esta entrada.
En una transversal de la calle 30 de junio, la Avenida principal de Kinshasa, hay tres camiones de bomberos aparcados en la calle, sentados en sillas de plástico enfrente de los camiones, al otro lado de la calle, suele haber dos o tres bomberos en uniforme, charlando. El parque de bomberos está en la parcela detrás de las sillas, pero los camiones están fuera aparcados y los bomberos también porque hace unos meses el edificio del parque de bomberos de Kinshasa se quemó enterito.
martes, 28 de julio de 2009
Compensando
Como he estado un poco quejica últimamente voy a compensar en esta entrada del blog. Voy a contaros las 10 cosas que en el Congo son mejores que en ningún otro lugar.
Encabezando la lista aunque no lo creáis, está esa maravillosa salsa que convierte algo flu en un top: la mayonesa. No me preguntéis por qué, pero aquí es super buena. Y me diréis que no cuenta porque es importada, pero yo os digo que cuenta porque TODO es importado, y vivimos en un mundo globalizado, así que...
En el número dos están las paillote, ese super invento que consiste en unos palos haciendo un círculo con un techo redondo de paja como si fuera un sombrero chino y que aquí encuentras en los jardines. Dan sombra y fresquito y además me parecen super bonitas. Me encantan las paillotes.
A continuación, la cerveza Primus, orgullo nacional, cervecita rubia y suave en botella de tres cuartos de litro, tamaño único. Perfecto. En este punto añadiría que en el Congo puedes encontrar casi toda la variedad de cervezas belgas (of course) y os aseguro que hay muchas. Y también os digo que me encanta la cerveza.
Las camisetas de tirantes, que hacen que puedas apreciar bien esos bíceps que tienen por aquí los amigos. A los chicos, lo siento, os hacéis otra lista y ya está. Esta es la mía.
El restaurante indio de la Gombé, el mejor de Kinshasa y buenísimo en comparación con muchos restaurantes que conozco. La comida es estupenda, de buena calidad y bien picante al estilo indio refinado, y no esas guarradas de restaurantes indios donde todo sabe igual. Además hay una vista de kin desde el restaurante que es la terraza de un octavo piso, que hace que parezca una ciudad preciosa por la noche (debe ser un efecto óptico)...
En sexto lugar, el baile. Acostumbrada como está una a los vascos (y alguna vasca) cuya coreografía más complicada consiste en apoyar en la barra del bar, el codo del brazo con el cual sujetas la keler , el movimiento pélvico de la rumba congoleña me deja pasmada.
El paisaje. Es un país privilegiado amigos. La selva más inexplorada del mundo, si me animo a cojer un machete y abrir camino, os lo diré para que vengáis a daros un voltio.
En el número 8, (esto no es exclusivo del Congo y es un poco fetichista, pero exclusivo en el mundo no hay nada y a mi me molan a saco): los 4x4, de todo tipo pero ande o no ande, caballo grande y si además tienes la opción de meter la tracción (no como esos gilis que van en 4x4 al supermercado en Euskadi), pues es estupendo. Una extraña y fetichista sensación de poder, pero eso ya os lo había advertido.
En el número 9 , los paños congoleños, no soy una fan de los estampados, más bien todo lo contrario, pero reconozco que las mamas y los papas (aquí no hay madames ni mesieurs, solo papas y mamas) dan color a la vida con la ropa.
En último lugar y no por ello menos importante, el hecho de no te ner que llevar calcetines en todo el año y poder ir en chancletas hasta en lo más crudo del crudo invierno, a mi me parece un número uno, de nuevo, no exclusivo del Congo, pero como de momento estoy aquí...
Encabezando la lista aunque no lo creáis, está esa maravillosa salsa que convierte algo flu en un top: la mayonesa. No me preguntéis por qué, pero aquí es super buena. Y me diréis que no cuenta porque es importada, pero yo os digo que cuenta porque TODO es importado, y vivimos en un mundo globalizado, así que...
En el número dos están las paillote, ese super invento que consiste en unos palos haciendo un círculo con un techo redondo de paja como si fuera un sombrero chino y que aquí encuentras en los jardines. Dan sombra y fresquito y además me parecen super bonitas. Me encantan las paillotes.
A continuación, la cerveza Primus, orgullo nacional, cervecita rubia y suave en botella de tres cuartos de litro, tamaño único. Perfecto. En este punto añadiría que en el Congo puedes encontrar casi toda la variedad de cervezas belgas (of course) y os aseguro que hay muchas. Y también os digo que me encanta la cerveza.
Las camisetas de tirantes, que hacen que puedas apreciar bien esos bíceps que tienen por aquí los amigos. A los chicos, lo siento, os hacéis otra lista y ya está. Esta es la mía.
El restaurante indio de la Gombé, el mejor de Kinshasa y buenísimo en comparación con muchos restaurantes que conozco. La comida es estupenda, de buena calidad y bien picante al estilo indio refinado, y no esas guarradas de restaurantes indios donde todo sabe igual. Además hay una vista de kin desde el restaurante que es la terraza de un octavo piso, que hace que parezca una ciudad preciosa por la noche (debe ser un efecto óptico)...
En sexto lugar, el baile. Acostumbrada como está una a los vascos (y alguna vasca) cuya coreografía más complicada consiste en apoyar en la barra del bar, el codo del brazo con el cual sujetas la keler , el movimiento pélvico de la rumba congoleña me deja pasmada.
El paisaje. Es un país privilegiado amigos. La selva más inexplorada del mundo, si me animo a cojer un machete y abrir camino, os lo diré para que vengáis a daros un voltio.
En el número 8, (esto no es exclusivo del Congo y es un poco fetichista, pero exclusivo en el mundo no hay nada y a mi me molan a saco): los 4x4, de todo tipo pero ande o no ande, caballo grande y si además tienes la opción de meter la tracción (no como esos gilis que van en 4x4 al supermercado en Euskadi), pues es estupendo. Una extraña y fetichista sensación de poder, pero eso ya os lo había advertido.
En el número 9 , los paños congoleños, no soy una fan de los estampados, más bien todo lo contrario, pero reconozco que las mamas y los papas (aquí no hay madames ni mesieurs, solo papas y mamas) dan color a la vida con la ropa.
En último lugar y no por ello menos importante, el hecho de no te ner que llevar calcetines en todo el año y poder ir en chancletas hasta en lo más crudo del crudo invierno, a mi me parece un número uno, de nuevo, no exclusivo del Congo, pero como de momento estoy aquí...
lunes, 27 de julio de 2009
Gracias
Gracias por vuestros ánimos y preocupaciones. Mañana es el fin del reino del terror. Dos de mis compis regresan y esto será otra cosa mariposa. Pero ya os digo que ha sido la peor semana desde que estoy en Kinshasa (y os podéis suponer que esto habitualmente no es la fiesta padre) y una de las peores semanas de mi vida, en general. Me he aburrido como un hongo y mi hastío me ha llevado incluso a echarle un ojo a la página web de Brussels Airlines, de repente 972$ no me parecía tanta pasta...
El gato ha resultado ser una compañía que dejaba bastante que desear, me ha arañado, mordido y trepado hasta por las cortinas, es más malo que el pus, y encima no ha cazado ni un solo ratón. Pero bueno, tampoco he visto ningún ratón en la casa, con lo cual en ese aspecto, he estado tranquila.
Todo el mundo en Kin ha estado o bien ocupado o bien de vacaciones con lo cual mis opciones de salir y relacionarme con personas tridimensionales se han visto basante reducidas. La buena noticia es que reparamos la matrícula y la poli no me ha parado. Algo es algo.
En el curro he avanzado, claro, no he hecho otra cosa, y aunque siempre hay mil cosas que hacer, por lo menos he terminado algunas de las tareas que me planteé hacer.
Y a parte de eso alguna que otra sorpresilla en el curro, que no os puedo contar porque pertenece al decoro, al secreto corporativo y a la vida en Kin en general, pero nada grave o nada que no pase aquí, absolutamene todos los días...
El gato ha resultado ser una compañía que dejaba bastante que desear, me ha arañado, mordido y trepado hasta por las cortinas, es más malo que el pus, y encima no ha cazado ni un solo ratón. Pero bueno, tampoco he visto ningún ratón en la casa, con lo cual en ese aspecto, he estado tranquila.
Todo el mundo en Kin ha estado o bien ocupado o bien de vacaciones con lo cual mis opciones de salir y relacionarme con personas tridimensionales se han visto basante reducidas. La buena noticia es que reparamos la matrícula y la poli no me ha parado. Algo es algo.
En el curro he avanzado, claro, no he hecho otra cosa, y aunque siempre hay mil cosas que hacer, por lo menos he terminado algunas de las tareas que me planteé hacer.
Y a parte de eso alguna que otra sorpresilla en el curro, que no os puedo contar porque pertenece al decoro, al secreto corporativo y a la vida en Kin en general, pero nada grave o nada que no pase aquí, absolutamene todos los días...
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