viernes, 4 de diciembre de 2009

Quemaduras

Los momentos y los sentimientos pierden vigencia.

Las cosas pueden ser ciertas solo durante un segundo.

He releído todo lo que os he contado, evidentemente me reconozco en todo lo que he dicho, sobre todo porque yo tengo una forma de recordar basada en las sensaciones que me producen las cosas, creo que se llama memoria quinésica pero no me hagáis mucho caso. Sin embargo, mis percepciones sobre muchas cosas han cambiado. Por ejemplo, los expats. El tiempo te hace comprender muchas de las actitudes que tienen las personas y aprendes a empatizar y a acercarte, a pesar de que el hecho de estar en Limete, nos aleja un poco de mantener una vida social muy activa (llegar al centro es media hora en coche, con embouteillage incluido). Aquí el atasco es una institución en sí mismo, si un día no pillas un atasco, te sientes como perdida, vacía, como si te faltara algo que ya forma parte de ti. Eres uno con el cosmos con el embouteillage.

Pues eso, que hay de todo, hay gente muy chunga y muy trepa (sobre todo chez Naciones Unidas y no necesariamente en MONUC, también en PNUD y en otras agencias de las flores, mariposas y el buen rollito…), pero también hay gente muy interesante y a la que coges cariño, por lo que te ensenan y por lo que compartes, y en esto también voy a incluir a algunos de Naciones Unidas.

Me parece increíble que en todo este tiempo no os haya hablado del motivo que lleva a los expats de mmb a desatar su ira y a quemarse en el Congo (al menos históricamente en nuestra corta historia en RDC). Bueno, uno de los motivos, tampoco hay que pasarse. And the winner is…la Administracion congoleña!!! Ese ente, esa entelequia que intenta chuparte la sangre y la pasta sin darte nada a cambio…bueno, hay quien te hace simpáticos comentarios sobre lo mucho que has engordado en las vacaciones…

A veces pienso que a los funcionarios de Kinshasa les dan un training para ser todo lo desagradable posible. Si no pasas el examen, no te dejan estar tras una ventanilla de cara al público. Hay que ser abyecto para ganarte ese puesto, faltaría más.

Hoy estoy de generalizaciones, supongo que ya entendéis que no el 100% es así nunca, pero es una sensación generalizada, por supuesto, también entre los congoleños.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Votaciones

Esta la tengo que contar.

Es una de política, podríamos decir.

Resulta que en RDCongo hay nada más y nada menos que 45 ministerios. Con sus 45 ministros respectivos. Cada ministerio, con sus funcionarios correspondientes. No voy a ser yo quien juzgue, lo dejo a vuestro criterio, para que opineis sobre la pertinencia de tener un Minesterio de Economía, un Ministerio de Finanzas, un Ministerio de Presupuesto y un Ministerio de Plan. No voy a ser yo quien sin conocer exactamente todas las funciones diferenciadas de cada ministerio, se atreva a decir que quizá las funciones estén solapadas y que el sistema sólo responda al deseo de mantener a los amigos contentos.

Eso lo dejo a vuestro criterio.

Pues bien, es de sobra conocido entre la población que los parlamentarios no observan con toda la rigurosidad sus responsabilidades como agentes al servicio de la sociedad civil. Así que, para evitar que en un día en el que se va a llevar al pleno una votación importante, no se encuentren con que sólo están allí el vigilante y la señora de la limpieza, han pensado en el mecanismo perfecto para llamar su atención y convocarles.

La víspera de la votación, a los parlamentarios y cargos civiles varios que deban estar presentes, poned atención a esto, se les convoca por la tele. En horario de máxima audiencia y por varias cadenas. Porque si bien es dificil encontrarles ocupando su escaño, es seguro que alguno estará en el sofá viendo el culebrón de turno.

Es brillante.

Curioso

He llegado de una de las ciudades con más alta calidad de vida del mundo para vivir en una de las ciudades más pobres.

La gente que me rodea sobrevive con menos de un dolar al día. La gente que me rodea es la gente de la que siempre hablan las estadísticas del PNUD. Resulta que tienen cara, y cuerpo y manos. Resulta que si les viese en otro lugar, en otro momento, si les viese delante de un fondo blanco y anodino, no pensaría que es la gente de la que hablan las estadísticas que manejamos las ONG.

Porque esa gente habla, camina, se comporta como tú y como yo. Esa gente viste mejor que tú y que yo, tiene dos móviles y escucha discos de Werrason. Parecen más saludables que tú y que yo, son más fuertes y cuando sonríen, el mundo se para por el espacio de un segundo.

Es curioso cómo los seres humanos tenemos esa gran capacidad de adaptación. Cómo alguien que no tiene ningún colchón económico, ni ninguna estabilidad, ni garantía de futuro puede fingir lo contrario. Y es curioso, como yo, ajena como soy a este mundo y acostumbrada como estoy a una alta calidad de vida, puedo acostumbrarme a la extrema pobreza con semejante facilidad. He tenido que leer estadísticas de Kinshasa para caer en la cuenta de que esa gente que me vende plátanos, gofres o mandioca en la calle puede obtener un día ocho dólares y al día siguiente le roban y tiene que empezar su micronegocio desde cero y en números rojos. Esto es el caso real, lo que las frías estadísticas convierte en un difuso "por debajo de un dólar al día", porque las estadísticas no te cuentan lo que hay detrás. No pueden. Tampoco quieren, a veces.

Pero las estadísticas al fin y al cabo, se refieren a ellos, a los que cuando sonríen, el mundo se para por el espacio de un segundo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

El Arsène Lupin congoleño

Hace tiempo que no escribo y es que desde que volví de vacaciones he estado al 150% el 150% del tiempo. Primero, la acumulación de curro tras la vuelta de vacaciones, seguido, la visita de seguimiento de sede y después la acumulación tras la vuelta de vacaciones y la visita de sede.

Y en esas estoy.

Lo más pintoresco que nos ha pasado es que mientras que la visita estuvo aquí nos robaron del coche los jamones, quesos y demás embutidos del pueblo que nos habían traído. Y a cambio dejaron un ramo de flores de tela de los chinos.

Galantería ladronil.

martes, 6 de octubre de 2009

Luchando contra el silencio

Todos los periodistas del Congo estan en huelga. La causa: el gobierno quiere prohibir que haya una cobertura mediatica sobre la guerra en el este. Flipas.

jueves, 1 de octubre de 2009

Taza y media

Esta anecdotilla es "congolaise" total. Hemos hecho un proceso de selección para un nuevo logista contable, el talón de Aquiles del equipo técnico de mmb en Kinshasa, chica, que quieres el resto del equipo es estupendo, no se puede tener todo en esta vida. Creo que alguna vez ya os he contado que en Kinshasa hay una tasa de paro del 80%, así que sin las posibilidades que proporciona la difusión mediática (entendedme, nosotros difundimos, pero la gente no tiene internet en casa normalmente) hemos recibido más de 60 currículos. En el mismo “appel d’offre” decíamos que si no recibían una llamada antes del día tal era inútil insistir. Sí, ya sé que no es muy gentil pero dado que no todos tienen internet, 60 llamadas nos sale por un pico (porque creo que ya os había dicho antes que Kinshasa es carísimo, bueno, pues las llamadas no son una excepción).

Bien, pues puestos en esta tesitura todos y todas, aquí va la anécdota. Terminamos el proceso de selección y elegimos a un candidato. Esto, lo sabemos mi compi expat y yo porque hicimos las entrevistas, y el logista ni siquiera ha empezado a currar. Viene mañana como primer día, vamos que no es público. En fin, que ayer nos llama alguien (voz de hombre) preguntando si ya hemos seleccionado a alguien. Directamente, sin decir ni quién es. (Se debió de perder el capítulo de Barrio Sésamo sobre cuando llamas, te presentas, gracias, dices que quieres, con educación, a ser posible y esperas la respuesta, gracias). Le preguntamos quién es y se queda callado y dice que llama de parte de un candidato. Le volvemos a preguntar quién es él y de parte de qué candidato llama y se niega a decirlo, de modo que le decimos que si un candidato está interesado en saber algo, que le diga que llame directamente sin intermediarios e identificándose como candidato (como comprenderéis esta retranca de mi compi viene de haberte encontrado en situaciones parecidas antes y haber hecho el primo y haberte quedado con la consiguiente cara de idiota), de modo que el tipo cuelga dejándonos con la palabra en la boca.

Pues al loro que ha vuelto a llamar hoy!!!! El intermediario, claro. A la congolaise, con dos cojones. Haciendo la misma pregunta y negándose a decir quién es. Mi compi le dice que en el appel d’offre (precisamente para evitar este tipo de pesados como él, pero eso no se lo hemos dicho) ya venía especificado que era inútil insistir si no habían sido llamados y que en cualquier caso ya habíamos seleccionado a un candidato. A lo que nos ha contestado con desdén y atención a la perla: “Ustedes no tienen transparencia”. Un tío que no ha dicho ni su nombre!!!!!!!! Nos dice que no tenemos transparencia!!!!!!!! Y ha vuelto a colgar volviéndonos a dejar con la palabra en la boca. Cuando crees que nadie va a volver a sorprenderte con gilipolleces, llega alguien con taza y media. Hay que joderse.

martes, 15 de septiembre de 2009

There's no place like home

Como dijo Dorita en el Mago de Oz: se está mejor en casa que en ningún sitio. Unas vacaciones de 15 días en el seno familiar disfrutando de los tuyos no tiene precio. Para todo lo demás Mastercard.

jueves, 20 de agosto de 2009

Generando generalidades sobre el género

El género.

Definición para las personas foráneas al mundillo: asunto en boca de toda ONGD que se precie.

Los indicadores de género: ahí donde la cosa se complica y mejor corramos un estúpido velo…

En mmb RDC tenemos una técnica en género, una mama fantástica y entrañable, más duliciosa que el flan Dhul. Nos está dando una formación súper buena de seis días durante estas dos semanas. Y estamos entre los hombres y las mujeres del equipo en plena batalla campal.

En el Congo, una mama no puede abrir una cuenta sin la firma del marido, asunto que nos ha sumergido en el debate del siglo. Con motivos a favor (perdón!!!) y en contra de esta ley.

En el Congo, el marido y la mujer no necesariamente comen en la misma mesa. En las bodas, las futuras novias reciben instrucciones sobre lo que han de hacer en su futura vida conyugal (obedecer al marido), las propiedades de bienes recaen sobre los hombres en su mayoría y hay un fenómeno conocido por todos (y en este todos voy a incluir también a las mujeres, porque no es el lenguaje lo que más molesta, querida tecnócrata del género, sino las injusticias y las vejaciones), llamado deuxième bureau o segunda oficina que hace referencia a las queridas, (las otras), que tienen los papas a parte de su mujer.

Y me planteo dos cosas.

La primera por empatía es que si es difícil ser una mujer en todas partes, cuanto más difícil allí donde hay triple ración de dificultades diarias, es decir, me pongo en su piel y pienso, por un lado y egoístamente, de la que te has librado reina y qué suerte tienes con tu Kelly a tu nombre, tu coche a tu nombre y tu sueldo para ti (y para el banco) sin que nadie te mangonee (excepto el banco), y por otro, qué putada y qué injusto ser aquí una mujer y tener limitado el acceso a la educación, la salud y el desarrollo personal; y si tienes más suerte y eres una mujer cultivada, qué putada también vivir y ser consciente de esa eterna lucha diaria para ganarte un espacio y un reconocimiento cuando nada está de tu parte.

Y por otro, que no son solo las mamas las que sufren discriminación. En este país hay jerarquías para todo y cuando has estado puteado desde que naces, no hay nada que te haga más feliz que tener a alguien por debajo a quien putear. Si eres administrativo, al chofer, si eres chofer, al guardián y si eres guardián, al limpiabotas, y el círculo sigue pero yo me canso y además creo que ya me he hecho entender. Con lo cual, no son uno ni dos, son dos mil esquemas mentales diferentes e interconectados los que nos separan. Y los mundeles podemos venir con el cuento de esto pasaba en Europa hace cincuenta años, pero lo cierto es que la evolución que toma este país es y ha de ser, distinta a la que tomó Europa en su día. Nos guste o no. Con chinos o sin chinos. Con contratos leoninos o sin contratos leoninos. Porque si en África es mejor no hacer planes, mucho mejor es no hacer planes sobre África.

lunes, 17 de agosto de 2009

Ninguna boda y un funeral

La semana pasada tuvimos un funeral. Uno de nuestros guardianes murió después de una larga estancia en el hospital. El funeral fue, desde nuestra concepción occidental, un poquito chocante.
Poco más o menos os diré que me he perdido las fiestas de Vitoria, pero no pasa nada porque estuve en el funeral de “papa le gardien”. Había música de trompetas como si fuera eso la subida de los blusas, en plan charanga. Mientras las vecinas, de plañideras, gritaban llorando tirándose encima del ataúd.

Un poquito subrealista desde nuestra concepción del dolor, la solemnidad y la muerte.

Corrimos con todos los gastos, en Congo, las prestaciones sociales las da la empresa no el Estado (en fin, el Estado teóricamente da una pensión, pero me río de Janeiro) y en el caso de los funerales, aunque no se establece en ninguna ley, esta socialmente aceptado que la empresa paga todo lo indispensable (ataúd, velatorio, entierro, sillas y hasta el formol...)

En realidad, en el Congo cada persona tiene tres grandes fiestas, cuando naces, cuando te casas y cuando te mueres. Es como si tuvieras que morirte para poder acceder al lujo. Hay música, bebida, etc.

Vimos pasar unos yudokas que hicieron un espectáculo de cuchillos detrás de la gente, no sé si contratados por la familia o aprovechando la aglomeración vieron un público potencial. Después del entierro incluso un monologuista de humor vino para hacer reír a los presentes. Lo que os digo, entre la música de fiesta, el monologuista, los yudokas y las birras, lo secundario fue la muerte de una persona. A mí me revolvió muchas cosas, la verdad. Miraba a mi alrededor intentando buscar una persona que estuviera realmente expresando un dolor verdadero y me parecieron los menos.

En fin, que la vida es puro teatro y parece ser que la muerte también.