martes, 15 de septiembre de 2009

There's no place like home

Como dijo Dorita en el Mago de Oz: se está mejor en casa que en ningún sitio. Unas vacaciones de 15 días en el seno familiar disfrutando de los tuyos no tiene precio. Para todo lo demás Mastercard.

jueves, 20 de agosto de 2009

Generando generalidades sobre el género

El género.

Definición para las personas foráneas al mundillo: asunto en boca de toda ONGD que se precie.

Los indicadores de género: ahí donde la cosa se complica y mejor corramos un estúpido velo…

En mmb RDC tenemos una técnica en género, una mama fantástica y entrañable, más duliciosa que el flan Dhul. Nos está dando una formación súper buena de seis días durante estas dos semanas. Y estamos entre los hombres y las mujeres del equipo en plena batalla campal.

En el Congo, una mama no puede abrir una cuenta sin la firma del marido, asunto que nos ha sumergido en el debate del siglo. Con motivos a favor (perdón!!!) y en contra de esta ley.

En el Congo, el marido y la mujer no necesariamente comen en la misma mesa. En las bodas, las futuras novias reciben instrucciones sobre lo que han de hacer en su futura vida conyugal (obedecer al marido), las propiedades de bienes recaen sobre los hombres en su mayoría y hay un fenómeno conocido por todos (y en este todos voy a incluir también a las mujeres, porque no es el lenguaje lo que más molesta, querida tecnócrata del género, sino las injusticias y las vejaciones), llamado deuxième bureau o segunda oficina que hace referencia a las queridas, (las otras), que tienen los papas a parte de su mujer.

Y me planteo dos cosas.

La primera por empatía es que si es difícil ser una mujer en todas partes, cuanto más difícil allí donde hay triple ración de dificultades diarias, es decir, me pongo en su piel y pienso, por un lado y egoístamente, de la que te has librado reina y qué suerte tienes con tu Kelly a tu nombre, tu coche a tu nombre y tu sueldo para ti (y para el banco) sin que nadie te mangonee (excepto el banco), y por otro, qué putada y qué injusto ser aquí una mujer y tener limitado el acceso a la educación, la salud y el desarrollo personal; y si tienes más suerte y eres una mujer cultivada, qué putada también vivir y ser consciente de esa eterna lucha diaria para ganarte un espacio y un reconocimiento cuando nada está de tu parte.

Y por otro, que no son solo las mamas las que sufren discriminación. En este país hay jerarquías para todo y cuando has estado puteado desde que naces, no hay nada que te haga más feliz que tener a alguien por debajo a quien putear. Si eres administrativo, al chofer, si eres chofer, al guardián y si eres guardián, al limpiabotas, y el círculo sigue pero yo me canso y además creo que ya me he hecho entender. Con lo cual, no son uno ni dos, son dos mil esquemas mentales diferentes e interconectados los que nos separan. Y los mundeles podemos venir con el cuento de esto pasaba en Europa hace cincuenta años, pero lo cierto es que la evolución que toma este país es y ha de ser, distinta a la que tomó Europa en su día. Nos guste o no. Con chinos o sin chinos. Con contratos leoninos o sin contratos leoninos. Porque si en África es mejor no hacer planes, mucho mejor es no hacer planes sobre África.

lunes, 17 de agosto de 2009

Ninguna boda y un funeral

La semana pasada tuvimos un funeral. Uno de nuestros guardianes murió después de una larga estancia en el hospital. El funeral fue, desde nuestra concepción occidental, un poquito chocante.
Poco más o menos os diré que me he perdido las fiestas de Vitoria, pero no pasa nada porque estuve en el funeral de “papa le gardien”. Había música de trompetas como si fuera eso la subida de los blusas, en plan charanga. Mientras las vecinas, de plañideras, gritaban llorando tirándose encima del ataúd.

Un poquito subrealista desde nuestra concepción del dolor, la solemnidad y la muerte.

Corrimos con todos los gastos, en Congo, las prestaciones sociales las da la empresa no el Estado (en fin, el Estado teóricamente da una pensión, pero me río de Janeiro) y en el caso de los funerales, aunque no se establece en ninguna ley, esta socialmente aceptado que la empresa paga todo lo indispensable (ataúd, velatorio, entierro, sillas y hasta el formol...)

En realidad, en el Congo cada persona tiene tres grandes fiestas, cuando naces, cuando te casas y cuando te mueres. Es como si tuvieras que morirte para poder acceder al lujo. Hay música, bebida, etc.

Vimos pasar unos yudokas que hicieron un espectáculo de cuchillos detrás de la gente, no sé si contratados por la familia o aprovechando la aglomeración vieron un público potencial. Después del entierro incluso un monologuista de humor vino para hacer reír a los presentes. Lo que os digo, entre la música de fiesta, el monologuista, los yudokas y las birras, lo secundario fue la muerte de una persona. A mí me revolvió muchas cosas, la verdad. Miraba a mi alrededor intentando buscar una persona que estuviera realmente expresando un dolor verdadero y me parecieron los menos.

En fin, que la vida es puro teatro y parece ser que la muerte también.

lunes, 10 de agosto de 2009

Hablemos de peras

A veces es muy difícil explicar cómo funcionan aquí las cosas, es difícil explicar por qué a veces sientes que lo que ocurre aquí desespera, exaspera y todo lo terminado en pera.

Desde luego, no se puede explicar en un mail, no se puede explicar en un blog, ni por teléfono, dudo que se pueda explicar en persona.

Así que os voy a contar la anecdotilla amable y graciosa que define lo que quiero decir en esta entrada.

En una transversal de la calle 30 de junio, la Avenida principal de Kinshasa, hay tres camiones de bomberos aparcados en la calle, sentados en sillas de plástico enfrente de los camiones, al otro lado de la calle, suele haber dos o tres bomberos en uniforme, charlando. El parque de bomberos está en la parcela detrás de las sillas, pero los camiones están fuera aparcados y los bomberos también porque hace unos meses el edificio del parque de bomberos de Kinshasa se quemó enterito.

martes, 28 de julio de 2009

Compensando

Como he estado un poco quejica últimamente voy a compensar en esta entrada del blog. Voy a contaros las 10 cosas que en el Congo son mejores que en ningún otro lugar.

Encabezando la lista aunque no lo creáis, está esa maravillosa salsa que convierte algo flu en un top: la mayonesa. No me preguntéis por qué, pero aquí es super buena. Y me diréis que no cuenta porque es importada, pero yo os digo que cuenta porque TODO es importado, y vivimos en un mundo globalizado, así que...

En el número dos están las paillote, ese super invento que consiste en unos palos haciendo un círculo con un techo redondo de paja como si fuera un sombrero chino y que aquí encuentras en los jardines. Dan sombra y fresquito y además me parecen super bonitas. Me encantan las paillotes.

A continuación, la cerveza Primus, orgullo nacional, cervecita rubia y suave en botella de tres cuartos de litro, tamaño único. Perfecto. En este punto añadiría que en el Congo puedes encontrar casi toda la variedad de cervezas belgas (of course) y os aseguro que hay muchas. Y también os digo que me encanta la cerveza.

Las camisetas de tirantes, que hacen que puedas apreciar bien esos bíceps que tienen por aquí los amigos. A los chicos, lo siento, os hacéis otra lista y ya está. Esta es la mía.

El restaurante indio de la Gombé, el mejor de Kinshasa y buenísimo en comparación con muchos restaurantes que conozco. La comida es estupenda, de buena calidad y bien picante al estilo indio refinado, y no esas guarradas de restaurantes indios donde todo sabe igual. Además hay una vista de kin desde el restaurante que es la terraza de un octavo piso, que hace que parezca una ciudad preciosa por la noche (debe ser un efecto óptico)...

En sexto lugar, el baile. Acostumbrada como está una a los vascos (y alguna vasca) cuya coreografía más complicada consiste en apoyar en la barra del bar, el codo del brazo con el cual sujetas la keler , el movimiento pélvico de la rumba congoleña me deja pasmada.

El paisaje. Es un país privilegiado amigos. La selva más inexplorada del mundo, si me animo a cojer un machete y abrir camino, os lo diré para que vengáis a daros un voltio.

En el número 8, (esto no es exclusivo del Congo y es un poco fetichista, pero exclusivo en el mundo no hay nada y a mi me molan a saco): los 4x4, de todo tipo pero ande o no ande, caballo grande y si además tienes la opción de meter la tracción (no como esos gilis que van en 4x4 al supermercado en Euskadi), pues es estupendo. Una extraña y fetichista sensación de poder, pero eso ya os lo había advertido.

En el número 9 , los paños congoleños, no soy una fan de los estampados, más bien todo lo contrario, pero reconozco que las mamas y los papas (aquí no hay madames ni mesieurs, solo papas y mamas) dan color a la vida con la ropa.

En último lugar y no por ello menos importante, el hecho de no te ner que llevar calcetines en todo el año y poder ir en chancletas hasta en lo más crudo del crudo invierno, a mi me parece un número uno, de nuevo, no exclusivo del Congo, pero como de momento estoy aquí...

lunes, 27 de julio de 2009

Gracias

Gracias por vuestros ánimos y preocupaciones. Mañana es el fin del reino del terror. Dos de mis compis regresan y esto será otra cosa mariposa. Pero ya os digo que ha sido la peor semana desde que estoy en Kinshasa (y os podéis suponer que esto habitualmente no es la fiesta padre) y una de las peores semanas de mi vida, en general. Me he aburrido como un hongo y mi hastío me ha llevado incluso a echarle un ojo a la página web de Brussels Airlines, de repente 972$ no me parecía tanta pasta...

El gato ha resultado ser una compañía que dejaba bastante que desear, me ha arañado, mordido y trepado hasta por las cortinas, es más malo que el pus, y encima no ha cazado ni un solo ratón. Pero bueno, tampoco he visto ningún ratón en la casa, con lo cual en ese aspecto, he estado tranquila.

Todo el mundo en Kin ha estado o bien ocupado o bien de vacaciones con lo cual mis opciones de salir y relacionarme con personas tridimensionales se han visto basante reducidas. La buena noticia es que reparamos la matrícula y la poli no me ha parado. Algo es algo.

En el curro he avanzado, claro, no he hecho otra cosa, y aunque siempre hay mil cosas que hacer, por lo menos he terminado algunas de las tareas que me planteé hacer.

Y a parte de eso alguna que otra sorpresilla en el curro, que no os puedo contar porque pertenece al decoro, al secreto corporativo y a la vida en Kin en general, pero nada grave o nada que no pase aquí, absolutamene todos los días...

viernes, 24 de julio de 2009

Tirando

Bueno, vamos capeando el temporal...

He tenido varias sesiones intensivas de fotos, música y pelis para entretenerme. Lo malo de las fotos es que dan alivio momentáneo, después sólo quieres abrazar a todo el mundo que ves, y claro, no puedes.

Si tuviera que describir lo que veo entre los expats en Kin, (siempre me he reprimido de escribir esto porque no quiero preocupar a la familia), salvo excepciones, diría que vivimos en una especie de coma emocional, no puedes decir que estás mal, porque no estás mal, pero tampoco puedes decir que estás bien. Entras en un estado de catatonia emocional sin sobresaltos ni para arriba ni para abajo. El trabajo es duro, pero el trabajo es duro para mucha gente en Europa, el problema es que no tienes suficientes estímulos ni vías de escape, con lo que la carga de un día se puede acumular para el siguiente. Esto se aplaca un poco estando con más gente, porque aunque estamos todos juntos en casa y a todos nos pasa lo mismo, por lo menos puedes hablar de otras cosas. Pero todo junto hace que para recuperar el aliento, de vez en cuando, haya que salir de Kinshasa.

Este es un sentimiento generalizado, todos sentimos que de vez en cuando hay que salir de esta ciudad, porque te hace perder la perspectiva de las cosas, y no en el buen sentido. Conseguir cada cosa pequeñita, insignificante y rutinaria cuesta o bien dinero, o bien colas, o bien duras negociaciones o bien todo a la vez. Y a lo largo del día, hacemos muchas cosas pequeñitas, insignificantes y rutinarias, con lo cual, al final del día, has pagado, esperado y negociado muchas veces, y acabas cansada.

Cada vez que me canso pienso que votaron las elecciones democráticas por primera vez hace tres años, o intento buscar explicaciones, pero aún así, ya os digo que mi mente está puesta en la primera semana de agosto en la que por fortuna, nos cojemos unos días para ir a Zongo. Felizmente, dentro de poco, saldré un poquito de Kinshasa...

viernes, 17 de julio de 2009

Vacances

Todo el mundo está de vacaciones. Estoy solita en casa, y en la ofi con medio equipo local, porque el otro medio está de vacaciones. También hay un miembro del equipo que está en el hospital desde hace meses (no sé si hay alguna enfermedad que no tenga, el pobrecillo)...Así que esto es un bajón, lo bueno es que no hay muchas actividades en marcha, porque sino, sería un no parar de comer marrones. Tengo que terminar un proyectito para finales de este mes (sí, en estas fechas y todavía formulando, no han andado muy agudas las Administraciones este año...) y algunas cositas que quedan de contabilidad (ajjjjj) y ya. Espero que lo que queda de este mes sea tranquilito, porque bastante me parecía lo de quedarme sola.

A ver, voy a explicar esto porque parezco una quejica. Que sepais que de normal, yo vivo sola, con lo cual, no es ese el problema. Pero en Gasteiz aunque me quede completamente sola en la ciudad (supongamos que todo el mundo que conozco se va de vacaciones a la vez o que hay un holocausto nuclear un día y soy la única que sobrevivo), pues te cojes un libro y te vas al pantano, aquí como no me tumbe en medio de la calle...

Me vais a decir que exagero, pero sólo hay una calle en kinshasa donde se puede pasear, sin que nadie te moleste. Una. Es el paraíso mundele, claro, está petada de blancos haciendo jogging, perdón, corriendo. Pero me pilla de casa bastante lejos, y ahí es donde viene mi otra preocupación, paso de que me pare la poli, a ver si tengo suerte porque alguien nos ha quitado un pedacito de matrícula en el coche, y eso es la excusa perfecta para un poli enfadado...

Por otro lado, al no haber nadie en casa durante el día, estaba segura de que se me iba a llenar la casa de ratones, así que me he llevado a Isaac, al que ya conoceis, a casa, y la verdad es que al margen de que no creo que los ratones se atrevan a bajar (no saben que Isaac les tiene miedo), me hace bastante compañía...

En fin, sobreviviré a estos quince días de aburrimiento máximo...pero también os digo que es en estos momentos cuando te planteas: ¿Qué coño hago aquí?, que es una pregunta que todo expat, en algún momento de su misión, se ha planteado, si no una, varias veces...

sábado, 11 de julio de 2009

Muerte de Jeannot Bemba

Se ha muerto Jeannot Bemba, padre del que fuera opositor de Joseph Kabila en las elecciones, Jean-Pierre Bemba. La corte penal internacional que juzga a Jean-Pierre Bemba, le ha concedido un permiso especial para venir a Kinshasa para asistir al funeral de su padre. El ambiente en la ciudad se nota un poco revuelto...

Para más info haz clic aquí.

Les chutes de Zongo